
Ayer se cumplieron dos años desde que Madeleine McCann fuera secuestrada en una posada de Portugal, luego de que sus padres salieran a comer con amigos y dejaran a sus hijos durmiendo tranquilamente.
Ese 3 de mayo de 2007, Maddie tenía tan sólo tres años. Hoy, según los expertos criminalísticos, la mayor de los hijos de los McCann no recordaría su nombre, ni sabría quién es.
Incluso, los secuestradores de Maddie podrían haber hecho un trabajo que incluiría el cambio de identidad y hasta el cambio de idioma de la pequeña. Lo que aislaría aún más las posibilidades de ser encontrada.
Essa es la opinión de uno de los máximos especialistas en criminalística de Gran Bretaña, David Canter: "Podrían llamar a Madeleine y ella podría no responder. Maddie podría estar en cualquier lugar del mundo, hablando otro idioma y luciendo completamente diferente a cómo nosotros la conocimos".
"Los chicos tienen lo que llamamos amnesia infantil, lo que significa que antes de los cuatro años ellos realmente no recuerdan nada de su niñez", agregó al diario The Sun.



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