
El presidente electo de los EEUU hizo referencia a "las tensiones en los últimos años" de la administración Bush con América Latina y dijo que buscará "mirar hacia adelante". Fue durante un encuentro con Felipe Calderón
Barack Obama, prometió hoy abrir "un nuevo capítulo" en las relaciones con Latinoamérica con su asunción del cargo, después de sostener un encuentro en Washington con Felipe Calderón.
El mandatario electo de los EEUU hizo una breve referencia a la época de su antecesor, George W. Bush, al hablar de las "tensiones en los últimos años", aunque prefirió mirar hacia adelante al hablar de una nueva etapa.
"Estamos listos para pasar la pasar la página y escribir un nuevo capítulo en esta historia", afirmó Obama.
Calderón, por su parte, reveló haber pedido una "alianza estratégica" para "enfrentar los problemas que son comunes", entre los que citó especialmente la seguridad.
El encuentro entre Obama y Calderón cumplió con la tradición donde el nuevo presidente de los Estados Unidos se encuentra con su homólogo del país vecino del sur antes incluso de jurar el cargo, lo que tendrá lugar el próximo 20 de enero.
Ambos mandatarios almorzaron por espacio de una hora y media en el Instituto Cultural de México en Washington. Según el menú oficial, comieron sopa de tortillas, y una elección de lenguado o filete con salsa de cilantro, con crema de coco de postre. Posteriormente se reunieron por espacio de media hora más en privado.
Obama tuvo palabras de gran alabanza para México y en particular para Calderón. Para el futuro presidente estadounidense, México ya es "un aliado firme", pero espera que durante su mandato lo sea "aún más". El objetivo desde el primer día es mantener "una relación más fuerte" con su vecino del sur.
Respecto a Calderón, Obama se declaró un "admirador del trabajo" que hizo "en nombre de su país", por lo que el encuentro fue para él "especialmente gratificante". Según Obama Calderón mostró un "extraordinario valor" en su cruzada contra el narcotráfico.
El presidente mexicano, por su parte, aseguró que el encuentro en Washington representa "el principio de una extraordinaria época de cooperación" entre los dos vecinos.
Calderón, que definió el almuerzo como "muy productivo y constructivo", incidió en que la colaboración con México beneficia a Washington.
A lo largo de su comparecencia pública, ninguno de los dos mandatarios mencionó sin embargo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta), en el que están incluidos ambos países y Canadá, que fue motivo de fuerte polémica durante la campaña electoral estadounidense.
En una referencia generalmente interpretada como dirigida a México, Obama aseguró que es necesario renegociar el acuerdo para incluir mayores provisiones laborales y medioambientales. Aunque nunca de manera directa, Calderón ya reiteró que no está dispuesto a reabrir una negociación para ahondar en "el proteccionismo".
El mandatario electo de los EEUU hizo una breve referencia a la época de su antecesor, George W. Bush, al hablar de las "tensiones en los últimos años", aunque prefirió mirar hacia adelante al hablar de una nueva etapa.
"Estamos listos para pasar la pasar la página y escribir un nuevo capítulo en esta historia", afirmó Obama.
Calderón, por su parte, reveló haber pedido una "alianza estratégica" para "enfrentar los problemas que son comunes", entre los que citó especialmente la seguridad.
El encuentro entre Obama y Calderón cumplió con la tradición donde el nuevo presidente de los Estados Unidos se encuentra con su homólogo del país vecino del sur antes incluso de jurar el cargo, lo que tendrá lugar el próximo 20 de enero.
Ambos mandatarios almorzaron por espacio de una hora y media en el Instituto Cultural de México en Washington. Según el menú oficial, comieron sopa de tortillas, y una elección de lenguado o filete con salsa de cilantro, con crema de coco de postre. Posteriormente se reunieron por espacio de media hora más en privado.
Obama tuvo palabras de gran alabanza para México y en particular para Calderón. Para el futuro presidente estadounidense, México ya es "un aliado firme", pero espera que durante su mandato lo sea "aún más". El objetivo desde el primer día es mantener "una relación más fuerte" con su vecino del sur.
Respecto a Calderón, Obama se declaró un "admirador del trabajo" que hizo "en nombre de su país", por lo que el encuentro fue para él "especialmente gratificante". Según Obama Calderón mostró un "extraordinario valor" en su cruzada contra el narcotráfico.
El presidente mexicano, por su parte, aseguró que el encuentro en Washington representa "el principio de una extraordinaria época de cooperación" entre los dos vecinos.
Calderón, que definió el almuerzo como "muy productivo y constructivo", incidió en que la colaboración con México beneficia a Washington.
A lo largo de su comparecencia pública, ninguno de los dos mandatarios mencionó sin embargo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta), en el que están incluidos ambos países y Canadá, que fue motivo de fuerte polémica durante la campaña electoral estadounidense.
En una referencia generalmente interpretada como dirigida a México, Obama aseguró que es necesario renegociar el acuerdo para incluir mayores provisiones laborales y medioambientales. Aunque nunca de manera directa, Calderón ya reiteró que no está dispuesto a reabrir una negociación para ahondar en "el proteccionismo".
Fuente: Télam

















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