El grupo financiero franco-belga registró un desplome en sus ganancias del último trimestre de 2008 y anunció la eliminación de 900 puestos de trabajo
El grupo bancario franco-belga Dexia ha anunciado hoy una pérdida neta estimada de 3.000 millones de euros en 2008 y la supresión de 900 empleos en 2009, en el marco de "un plan de transformación".
Tras darse a conocer estos primeros resultados, la cotización de la entidad fue suspendida en las bolsas de Bruselas y París. Dexia planea una reducción de gastos de 200 millones de euros, para lo que entre otras medidas se reducirá el sueldo de los máximos ejecutivos, que además no recibirán primas.
También va a plantear a los accionistas la supresión, de manera excepcional, del dividendo correspondiente a 2008. Los 3.000 millones de pérdida se deben en gran parte al último trimestre de 2008, cuando Dexia registró bajas netas de alrededor de 2.300 millones de euros.
"Este resultado se debe a dos elementos", según un comunicado del grupo, que explica la venta de las actividades aseguradoras de la filial norteamericana FSA, que generó una pérdida de 1.700 millones de euros y calcula que otras medidas extraordinarias y depreciaciones por la crisis financiera hicieron caer el beneficio en otros 1.200 millones.
A partir de esos resultados, el grupo deduce que el ratio de solvencia Tier 1 (que mide los fondos de primera calidad) se mantuvo en torno al 10% en diciembre de 2008. Dexia presentará a los interlocutores sociales el plan de suprimir 900 empleos en 2009.
Dentro de su plan de transformación, Dexia planea dejar de operar en Australia, Europa del Este, México, India y Escandinavia.
Tras darse a conocer estos primeros resultados, la cotización de la entidad fue suspendida en las bolsas de Bruselas y París. Dexia planea una reducción de gastos de 200 millones de euros, para lo que entre otras medidas se reducirá el sueldo de los máximos ejecutivos, que además no recibirán primas.
También va a plantear a los accionistas la supresión, de manera excepcional, del dividendo correspondiente a 2008. Los 3.000 millones de pérdida se deben en gran parte al último trimestre de 2008, cuando Dexia registró bajas netas de alrededor de 2.300 millones de euros.
"Este resultado se debe a dos elementos", según un comunicado del grupo, que explica la venta de las actividades aseguradoras de la filial norteamericana FSA, que generó una pérdida de 1.700 millones de euros y calcula que otras medidas extraordinarias y depreciaciones por la crisis financiera hicieron caer el beneficio en otros 1.200 millones.
A partir de esos resultados, el grupo deduce que el ratio de solvencia Tier 1 (que mide los fondos de primera calidad) se mantuvo en torno al 10% en diciembre de 2008. Dexia presentará a los interlocutores sociales el plan de suprimir 900 empleos en 2009.
Dentro de su plan de transformación, Dexia planea dejar de operar en Australia, Europa del Este, México, India y Escandinavia.

















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