
El ministro Anibal Fernández aseguró que el ofrecimiento del FBI de asilo y trabajo para la ex agente aeroportuaria es "una clase de soborno" y cargó contra los fiscales del caso.
El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, mostró hoy el malestar del Gobierno argentino por la situación que la ex agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, María Luján Telpuk, atraviesa en los Estados Unidos.
La ex agente, que descubrió el maletín con 800.000 dólares que desató un escándalo político, dijo el viernes que al llegar al aeropuerto de Miami tres agentes del FBI la interrogaron y le ofrecieron asilo y trabajo.
Por ello, el ministro afirmó que el ofrecimiento que el FBI le hizo Telpuk es "una clase de soborno" y que tiene como único objetivo que la mujer permanezca en Norteamérica para "poder sacarle información".
Fernández dijo que la situación debe ser analizada con más detenimiento y cautela, porque la realidad de lo que se está viendo en el caso es el "síndrome del toma y daca" en el que el FBI hace una oferta a cambio de información.
"Dice que le ofrecieron una suerte de asilo y trabajo, y eso fue para que diera más datos. Esto es una clase de soborno. La realidad es que lo que estamos viendo es el síndrome del toma y daca", señaló.
Asimismo, marcó la diferencia que existe entre la Justicia de la Argentina y la de los Estados Unidos, y destacó que en el país del norte "los fiscales son puestos a dedo y son capaces de influenciar sobre lo que está sucediendo. Esa es la diferencia que hay entre un país y otro".
De esta manera, Fernández criticó duramente a las fuerzas de seguridad norteamericanas que recibieron en el Aeropuerto de Miami a Telpuk y le tomaron declaración durante el transcurso de dos horas.
"Fíjense lo que son capaces de hacer. (Telpuk) se comió dos horitas de interrogación, porque nadie le dijo que tenía derecho a guardar silencio", finalizó el ministro.

















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