Crédito: APEl clima mejoró y los grupos de rescate lograron intensificar la búsqueda de víctimas en un lujoso centro vacacional brasileño ubicado junto al mar, afectado por deslaves e inundaciones. Solo allí se encontraron 35 cuerpos
Bomberos revisaban montañas de lodo y buscaban entre los restos de un hotel pequeño y viviendas que resultaron destruidas durante las primeras horas del viernes, cuando una ladera colapsó sobre el lujoso balneario de Ilha Grande, recuperando 35 cuerpos, dijeron autoridades.
Ilha Grande, isla cercana a Angra dos Reis y a otras ciudades en la sureña costa del estado de Río de Janeiro, es un imán para turistas locales y extranjeros durante el feriado de Año Nuevo.
Las fuertes lluvias también provocaron que varias ciudades quedaran sin energía eléctrica en el estado de Sao Paulo, donde seis turistas murieron debido a un deslave en Juiz de Fora, ciudad emplazada en el estado de Minas Gerais.
En el estado de Río de Janeiro, donde Brasil tiene sus mayores reservas de petróleo y lugar que ha sido un importante destino turístico por largo tiempo, la cifra de muertos llegó a 55, informaron autoridades.
"El clima está mejorando, lo que nos ayuda con la búsqueda, pero no descansaremos mientras sospechemos que hay más cuerpos debajo de los restos", dijo el coronel Jerri Andrade, del cuerpo de bomberos de Angra, quien supervisa la búsqueda.
Imágenes de televisión mostraron el hotel Sankay y viviendas alrededor en Ilha Grande que quedaron enterradas bajo una montaña de lodo. El acceso al área, conocido como Praia do Bananal, seguía siendo difícil debido a que los caminos y la playa estaban cubiertos de lodo y árboles de la ladera que colapsó.
El pequeño hotel, que puede alojar a hasta 50 personas, se encontraba al máximo de su capacidad al momento del desastre.
Anteriormente durante el día la lluvia amainó y los equipos de rescate ayudados por helicópteros y barcos de la marina lograron llegar al área para retirar más cuerpos, dijo Andrade.
A pesar del cambio en el clima, está previsto que durante los próximos días sigan cayendo fuertes lluvias, lo que podría volver más difícil el trabajo de rescate, además de generar mayores deslaves, informaron autoridades.
Uno de los estados que podría ser afectado por un prolongado aguacero es Parana, en el sur de Brasil, precisó el sábado el periódico O Globo. El mandatario Luiz Inácio Lula da Silva prometió asistencia federal al gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, quien sobrevoló la zona temprano el sábado para evaluar el daño.
Las intensas lluvias también causaron deslizamientos de terreno en algunos puntos junto a la autopista de Río-Santos, con la consecuente detención del tráfico junto a la ciudad histórica de Paraty.
En algunas partes del Estado de Río la cantidad de lluvia durante los últimos cuatro días superó lo que normalmente llueve en un mes.
Fuente: Reuters

















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