
El recordman olímpico entrena pensando en nuevos desafíos. Mientras, habla de Tiger Woods: "Los errores que cometí, no vuelvo a cometerlos", dijo
Los copos de nieve que se vislumbraban el jueves por la ventana del Manchester Aquatics Centre creaban un extraño escenario para que Michael Phelps viviera su primer evento competitivo en una piscina británica.
Sumándose a la atmósfera vagamente surreal, Phelps, con un gorro de lana cubriendo sus orejas, fue invitado a discutir las indiscreciones matrimoniales de su compatriota Tiger Woods.
Phelps, suspendido por tres meses luego de que una fotografía lo mostrara aparentemente fumando marihuana en una fiesta el año pasado, no evitó la pregunta. Tras desear lo mejor a Woods, señaló: "Soy el primero en admitir que he cometido muchos errores, tanto dentro como fuera de la piscina. Pero los errores que he cometido, nunca he vuelto a cometerlos (...) y he ayudado a otras personas a no cometer los mismos errores".
Tanta honestidad del 14 veces campeón olímpico se destacó en un fin de semana en que el equipo de natación estadounidense venció a un equipo europeo seleccionado de Gran Bretaña, Italia y Alemania. Phelps, aún sin el gorro de lana, parece un joven desgarbado no particularmente coordinado.
En la piscina, usando el traje de baño textil que será obligatorio a partir del 1 de enero contrastaba con los pulcros trajes de baño de poliuretano negro de sus rivales.
El viernes, Phelps ayudó al equipo de relevo 4x100 a establecer un récord mundial antes de ganar los 100 metros mariposa por cinco centésimas de segundo.
Terminó tercero en los 100 metros estilo libre. El sábado fue una jornada menos exitosa para Phelps, si no hubiese sido porque el conjunto estadounidense se adjudicó una arrolladora victoria.
Phelps volvió a ser parte de un equipo de relevo que rompió récords pero terminó en segundo lugar en los 200 mariposa por el estudiante de derecho de Manchester Michael Rock. Rock no pudo contener su emoción.
"Es lo más grandioso que he logrado, derrotar al campeón olímpico, vencer al nadador más grandioso de nuestra generación", expresó.
Phelps fue consultado sobre si había sido vencido por un traje de baño o por un hombre. "Fui vencido porque era mucho mejor de lo que yo lo fui en esta carrera", respondió.
"La carrera terminó, nadó mejor que yo, estaba más preparado". La derrota significó poco para sus hinchas, que seguían pidiéndole autógrafos luego de que acabó el encuentro de dos días.
Phelps cumplió sus demandas antes de referirse a las tareas que tiene por delante antes de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
"Prefiero perder una carrera ahora que cuando realmente cuenta", indicó. "Creo que el día más grande que espero es el campeonato mundial (2011) y los Olímpicos después de eso. Antes del encuentro Phelps dijo que no nadaría ocho eventos en Londres pero, tentadoramente, no expresó qué tenía planificado.
"Las metas que tengo para Londres son muy altas, muy desafiantes", sostuvo. "Son algo que me emociona", concluyó.
Fuente: Reuters

















No hay comentarios:
Publicar un comentario