Crédito: DyN Llamó la atención que tanto hinchas de River como de Boca celebraran un punto. Suena ilógico que los dos más grandes se alegren por tan poco
Alejandro Duchini Infobae.com
Al final del 1 a 1, cuando el empate era un hecho consumado y River y Boca quedaban a mano, llamaba la atención ver a los hinchas de uno y otro celebrando un resultado tan parcial.
Sobre todo si se tiene en cuenta que el punto que se llevaron no fue producto de un partido de neto corte ofensivo, sino más que todo de aguantar el resultado: River buscó en el primer tiempo y Boca se defendió; los de Basile se hicieron ofensivos en el segundo y los de Astrada salieron a aguantar.
En eso estuvo el Superclásico: en aguantar un empate, en conformarse con el punto. En celebrar que no se perdió.
Así andan los dos más grandes del fútbol argentino, que lejos están de los buenos tiempos. En River se hace lo que se puede y en Boca la situación no es muy distinta.
El año terminó para los dos, parece. La 12 se hizo notar en el final con esa celebración del empate y Los Borrachos del Tablón respondieron con similar alegría ante la misma situación.
Boca estaba, hasta ayer, con chances de dar el zarpazo que le permitiera pelear en los primeros lugares. Pero a juzgar por lo que viene haciendo, es lógico que en octubre, y a dos meses del final del año, no tenga algo por pelear, salvo la clasificación a la Libertadores.
En River el anhelo es mejorar de la mano de Astrada, dejar un año para el olvido y arrancar el 2010 de la mejor manera.
No es, se entiende, momento de celebraciones. Sorprende, entonces, que las dos hinchadas más grandes celebren un puntito que, al fin de cuentas, no sirve para nada.

















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