
El gobierno iraní permitió, por primera vez, que la ficción estadounidense sea comercializada en ese país. Sin embargo censurarán las escenas que atenten contra las leyes islámicas
El éxito que tuvo la venta, en el mercado negro, de los DVD de la serie estadounidense Lost en Irán generó que finalmente el país aceptara vender la ficción de manera legal.
Así, Silver Screen, la distribuidora de vídeo casero más importante de Irán va a comercializar las tres primeras temporadas de la serie, después de adquirir los derechos de difusión y encargar a actores iraníes su doblaje en Farsi.
Una primera decisión que no supone más que el comienzo, ya que también está entablando conversaciones con la televisión estatal IRIB con el objetivo de lanzar la serie a escala nacional.
Eso sí, la versión que llegará al país estará adaptada a las leyes islámicas, censurando todo aquel contenido que atente contra ellas: mujeres escasas de ropa y los affaires hombre-mujer que contengan contacto físico, entre otros.
Su llegada al país sería una muestra más del movimiento lost-maníaco que mueve a gran parte de la población, después de haberla visto por internet y convertirse en fuente de debate de muchas webs iraníes.
Esta concesión de la distribución y la adquisición de sus derechos de retransmisión provocaría un cambio político importante, después de que tiempo atrás funcionarios del Estado iraní criticaran abiertamente el formato y advirtiera a los medios de comunicación para no publicitarlo.
Ahora, el Ministerio de orientación islámica y cultura de Irán, que decide cuáles son las películas y los programas que se muestran en televisión, será el encargado de dar una aprobación definitiva a esta idea.
En el caso de conseguirlo, Lost habrá conseguido lo que en su momento intentaron sin éxito otras ficciones como 24, Prison Break o Amas de casa desesperadas.
En este sentido, la serie cuenta con la ventaja de la destitución de Mohammad Saffar Harandi, anterior ocupante del Ministerio y uno de los mayores detractores de la serie por sus "conceptos sionistas".
Una opinión que difiere mucho con la de otros miembros de la sociedad que lo consideran adecuado por algunas de sus "temáticas orientales".
Es el caso del crítico televisivo y cinematográfico, Saeed Ghotbizadeh, quien no dudó en asegurar al diario Tehran-e Emrooz que "la atmósfera de esta historia, debido a nuestra literatura clásica, es familiar para los espectadores orientales e iraníes, pueden entenderla mejor y naturalmente, les gustaría".
"Porque tiene un tema religioso, es posible transmitir el 90% de ella sin censura", asegura Ghotbizadeh, quien no duda en marcar como único inconveniente que "su brillante y especial caracterización podría verse sacrificada en el doblaje persa".
Fuente: Elmundo.es

















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