Crédito: TélamEntre lágrimas, el tenista recorre la ciudad en la que dio su primer raquetazo. Arriba de una autobomba, el ganador del US Open recibe el cariño de la gente, que lo recibió con entusiasmo, cánticos y banderas argentinas
Desde que aquel tiro de Roger Federer se estrelló fuera de la cancha, en la noche tandilense de lunes, todos comenzaron a hacer especulaciones sobre el recibimiento que merecía Juan Martín al regresar a su terruño. En la definición de esos detalles, que nadie quiere perderse y que se multiplicó al verse las imágenes que llegaron por televisión del desembarco en Ezeiza, se apuntó a intentar cuidar todos los detalles.
El tenista está arriba de una autobomba, y una grúa de una empresa de servicios local que no quiere quedar afuera de los festejos.
También fue acercado por un integrante de la Asociación de Hoteles local un colectivo con equipo de sonido móvil que acompaña el viaje del ídolo por las avenidas Espora y su continuadora España, la céntrica calle Rodríguez, y finalmente Belgrano hasta culminar en la sede del municipio, frente a la Plaza Independencia..

















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