Credito:APUn aliado de Mirhossein Mousavi aseguró que desde que se votó hubo 4.000 manifestantes arrestados y, además, confirmó que los nombres de los fallecidos están siendo investigados por el parlamento
Un aliado del líder opositor iraní Mirhossein Mousavi dijo que 69 personas murieron en los disturbios que se produjeron tras las discutidas elecciones presidenciales del 12 de junio, según publicó el martes el diario Sarmayeh.
"Los nombres de 69 personas que murieron en los disturbios tras las elecciones se enviaron al parlamento para su investigación. El informe también incluyó los nombres de unos 220 detenidos", comentó Alireza Hosseini Beheshti.
Las autoridades iraníes señalaron que unas 26 personas murieron en las protestas por los comicios, que los líderes opositores afirman que estuvieron amañados para asegurar la reelección del presidente de línea dura Mahmoud Ahmadinejad, que juró su cargo el miércoles.
El portavoz judicial Alireza Jamshidi dijo que unos 4.000 manifestantes fueron arrestados en todo el país desde las elecciones. "Pero 3.700 de ellos fueron liberados en la primera semana tras su arresto", indicó en una rueda de prensa.
Entre los que siguen en prisión están políticos reformistas, periodistas, activistas y abogados. A su vez, el portavoz del Parlamento Ali Larijani señaló que la legislatura revisaría cuidadosamente los casos de los detenidos y los muertos en los disturbios tras las elecciones, según informó el martes el diario Etemad-e melli.
El candidato presidencial Mehdi Karoubi dijo el domingo, en su página web, que algunos manifestantes, tanto hombres como mujeres, fueron violados durante su detención, y que había escrito al jefe de un poderoso organismo de arbitraje pidiendo una investigación. "Esas denuncias serán investigadas por el Parlamento", señaló Larijani.
El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, ordenó en julio el cierre de una prisión, citando una "falta de niveles mínimos" para preservar los derechos de los prisioneros, y el jefe de policía Esmail Ahmadi-Moghaddam dijo que algunos de los manifestantes retenidos en el centro de detención de Kahrizak habían sido torturados.
Muchos de los detenidos pasaron su arresto en Kahrizak, en el sur de Teherán, que se construyó para alojar a personas que quebrantaban las leyes iraníes contra el vicio.
Al menos tres personas murieron allí, y creció el descontento entre la población conforme se conocen las noticias sobre abusos en prisión.

















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