Crédito: Walter SilvaTal como adelantara Infobae.com, el futuro del DT en el club está más que en duda, aunque oficialmente se lo respalde. Los jugadores no se llevan bien con él y los resultados son paupérrimos. Cuadro de situación de un grande que no termina de caer
River está incendiado: perdió dos partidos en menos de una semana (Lanús por la Sudamericana y Banfield en el torneo local), juega mal, los hinchas están molestos y la relación entre el técnico y muchos de sus dirigidos es malísima. A punto tal que el mejor, Diego Buonanotte, va al banco de suplentes y ahora se quiere ir.
Tras la derrota del domingo por 2 a 0 en el sur bonaerense, el lunes los jugadores tuvieron franco y hoy volverán a entrenar.
Luego de la práctica, el director técnico dará una conferencia de prensa que será previa a la reunión que mantendrá mañana con el presidente de la entidad, José María Aguilar.
Entre ambos hay dos posturas: el técnico reclamará los refuerzos que no llegaron y la autoridad -quien más avaló su llegada- no se callaría por lo mal que está jugando el equipo.
El panorama se le ha complicado demasiado a Gorosito, quien asumió en enero al frente de un equipo que venía de despachar a Diego Simeone.
Si el nuevo entrenador tenía la misión de levantar el nivel de juego y la efectividad de River, poco y nada ha conseguido. El conjunto pasó sin pena ni gloria por el Clausura y la Libertadores.
Para este segundo semestre pidió refuerzos que nunca llegaron, más allá de los regresos de Ariel Ortega, Marcelo Gallardo y Matías Almeyda, de 35 años y retirado de la actividad desde hace cuatro.
Pero lo que más sorprende a los hinchas es que el mejor jugador del equipo, Buonanotte, va al banco de suplentes.
El joven volante expresó en las últimas horas su deseo de jugar y dejó en evidencia que no está muy cómodo con Gorosito.
Lo mismo sucede con muchos integrantes del plantel. El disconformismo entre las partes se evidenció en el torneo anterior, cuando Gorosito debió dar una conferencia de prensa para aclarar lo contrario, cosa que no logró. Poco tiempo después, el episodio se repite.
Como si fuera poco, algunos dirigentes hablaron cuando no deberían hacerlo. Tal el caso del vicepresidente primero, Julio Macchi, quien sostuvo públicamente que no ve "entusiasmo" en los jugadores.
Estas palabras echaron más leña al fuego en un River que está en llamas.
El panorama hace que el choque de la próxima fecha ante el recién ascendido Chacarita sea fundamental para pensar en el futuro de Gorosito. Si River pierde, es posible que el director técnico se quede sin motivos ni respaldo como para seguir en el cargo. Esta situación volvería aún más insostenible la actualidad "millonaria".

















No hay comentarios:
Publicar un comentario