
Así lo dijo Benedicto XVI durante el rezo dominical del Ángelus en la residencia de verano de Castel Gandolfo
El Papa, nacido en Baviera – Alemania - en 1927, definió esos campos como "el infierno que se abre sobre la tierra cuando el hombre olvida a Dios y toma su puesto, usurpándole el derecho de decidir qué cosa es el bien y qué cosa es el mal, de dar vida a la muerte".
Asimismo, subrayó que este triste fenómeno no está circunscrito a los campos de concentración, ya que éstos son "la punta culminante de una realidad amplia y difundida"
Benedicto XVI evocó en el marco del año sacerdotal a algunos santos celebrados estos días, incluidos dos 'mártires de la fe' muertos en Auschwitz, Edith Stein y Massimiliano Kolbe.
Denunció "las filosofías e ideologías, pero también cada vez más las formas de pensar y de actuar que exaltan la libertad como único principio del hombre, en alternativa a Dios, transformando de esta forma al hombre en Dios".
El Papa había provocado la polémica al atribuir la responsabilidad de los crímenes nazis a "un grupo de criminales" que utilizó al pueblo alemán "como un instrumento de su sed de destrucción y de poder".
En su reciente viaje en Tierra Santa, en mayo pasado, el Vaticano desmintió que el Papa hubiera formado parte de las juventudes hitlerianas.
Según una investigación alemana, citada por la agencia de prensa religiosa católica francesa i-media, el Papa entró en las juventudes hitlerianas, en contra de su voluntad, el día de su 14º cumpleaños.
Fue catalogado como "miembro obligado" (Zwangs-Hitlerjunge) y no como voluntario (Stamm-Hitlerjunge).

















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