
La Justicia chilena condenó hoy a prisión a algunos de los máximos líderes de la policía secreta de la dictadura militar por el asesinato en 1986 de cuatro opositores, entre ellos el periodista José Carrasco La decisión, sin embargo, redujo de 18 a 12 años de cárcel la sentencia contra el mayor en retiro Álvaro Corvalán, jefe operativo de la otrora temida Central Nacional de Informaciones (CNI), órgano responsable de cientos de torturas y muertes.
La Corte Suprema además mantuvo la condena a siete años de cárcel contra los ex agentes Jorge Vargas e Iván Quiroz, al igual que la sentencia de cinco años de cárcel contra otros 12 implicados.
Los condenados lideraron los operativos represivos para ultimar a José Carrasco y los profesionales Felipe Rivera, Gastón Vidaurrázaga y Abraham Muskatblit, entre el 7 y el 9 de septiembre de 1986.
La muerte de estos opositores fue decidida por los equipos de inteligencia, en represalia por el fallido atentado que sufriera el dictador y general Augusto Pinochet el 7 de septiembre de 1986, a manos del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, de izquierda.
Durante esos días otras decenas de líderes políticos fueron detenidos, entre ellos el ex presidente Ricardo Lagos.
Durante la dictadura militar (1973-1990), unos 3.000 chilenos fueron abatidos y desaparecidos. Otros 50.000 padecieron torturas, incluidos niños de hasta dos años, según informes oficiales.

















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