Credito:AP"Yo voy a regresar de una u otra forma", expresó el depuesto presidente, que indicó que esperará para tentar una vuelta al poder a que terminen la gestiones de su par de Costa Rica con el gobierno de facto. Crece la tensión en la región
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, anunció el viernes que volvería a su país si se agotan los procesos de diálogo internacional, a un día de la segunda ronda de negociaciones en Costa Rica en busca de una solución a la crisis desatada tras el golpe.
Tanto el presidente venezolano, Hugo Chávez, como la esposa de Zelaya, Xiomara Castro de Zelaya, se habían referido a la posibilidad de un retorno del mandatario, que pone presión sobre una difícil segunda ronda de negociaciones en San José tres semanas después del golpe.
"Yo voy a regresar de una u otra forma (...) Estoy respetando que se culmine con los procesos de diálogo diplomático internacional", dijo Zelaya en la capital de Nicaragua. Su esposa dijo en una entrevista con Reuters que el límite para las negociaciones expiraba el sábado, cuando el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, mediará entre los representantes de Zelaya y del Gobierno interino. "El tiempo finaliza mañana", dijo la mujer.
Chávez, al que muchos en Honduras acusan de influir en Zelaya para que intentara permanecer en el poder, señaló que el supuesto regreso del depuesto mandatario sería en las "próximas horas", pero no dio más detalles.
"Pues nosotros estamos con Zelaya, hay que apoyarlo", dijo a reporteros durante una visita a Bolivia. Los comentarios de Chávez aumentaron la presión sobre las negociaciones programadas para el sábado con la mediación de Arias, que propuso la formación de un Gobierno de unidad nacional para destrabar la mayor crisis en América Central en las dos últimas décadas. En Washington, el Departamento de Estado pidió indirectamente a Chávez que bajara el tono.
"Ningún país de la región debe alentar ninguna acción que pueda aumentar potencialmente el riesgo de violencia en Honduras ni en los países vecinos", dijo el portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley. Otro funcionario del Departamento de Estado, que pidió el anonimato, dijo que Washington miraba con preocupación el supuesto regreso de Zelaya y que la retórica de Chávez "no ayuda" a las discusiones.
Zelaya intentó regresar el 5 de junio a bordo de un avión venezolano, que no fue autorizado a aterrizar. Un manifestante murió por disparos de militares que custodiaban el aeropuerto.
El viernes, cerca de un millar de opositores al golpe bloquearon carreteras comerciales de acceso a Tegucigalpa, con el objetivo de poner presión sobre el Gobierno de facto de una de las economías más pobres de América Latina. Policías antimotines persuadieron a los manifestantes para que levantaran después del mediodía el bloqueo de una carretera en el sur de la ciudad, liberando el paso a decenas de camiones paralizados durante horas.
Fuente: Reuters

















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