
"Me salvaste las papas". Ahí pasaba Rodrigo López al lado de Maxi Moralez, en pleno festejo íntimo. Bah, íntimo y público, abierto a los periodistas, a las cámaras, a los hinchas que merodean por el club y que tienen habitualmente vía libre en esta situaciones. Todos contaban su alegría. Nico Otamendi, una de las revelaciones. O el Chapa Zapata, pura experiencia, uno que tuvo sus idas y vuelta con la gente, que hoy sonríe: "Nos sentimos campeones contra Lanús y lo ratificamos. Estoy contento por la gente y por el equipo, que hizo un gran esfuerzo".Ahí, en medio de tanta palabra de alegría, de tanta frase, nació el canto: "Borombombom, borombombom, el tiki tiki, no les sirvió", en referencia al fútbol de luxe que desplegó Huracán a lo largo del torneo. Claro, Vélez tuvo otro estilo, distinto, y eso le dio resultados. En medio de los cantos, de las ironías, de los hinchas festejando, hablaba Rodrigo López, goleador del equipo que justo desperdició el penal: "Yo llegué a Vélez con mucha ilusión y no quería irme sin haber dejado algo acá en el club. Los dirigentes también me dieron la confianza de que podía andar bien en este campeonato". Y Cubero, capitán y referente, contaba que "se jugó un gran partido, cortar con el circuito de Huracán. Lo hicimos muy bien y por suerte pudimos coronarnos sobre el final".También hablaba el Enano Moralez: "Ellos hicieron tiempo, se metieron atrás y nosotros buscamos el partido. Sabíamos que sólo nos servía ganar. No nos desesperamos porque teníamos 90 minutos para hacer un gol. Por suerte llegó al final". Otra vez un campeón salió de Liniers. Como en el 2005 con Russo, ahora con Ricardo Gareca.

















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