
El hombre violaba a sus hijas de seis y nueve años, quemaba con cigarrillos a sus hijos de 10 y 14, y mantenía encerrada a su mujer. Todavía está en libertad
En Navarro, provincia de Buenos Aires, el horror golpeó la calle 107, entre 32 y 34. Allí, la Policía rescató a cuatro menores de edad, dos de las cuales eran violadas por su padre, y a una mujer, esposa del abusador, que era mantenida cautiva en un pequeño cuarto con una ración mínima de alimentos y en un desesperante estado de desnutrición.
Según las denuncias de los vecinos, gracias a las cuales se pudo llevar a cabo el rescate de los niños y de la mujer, el "monstruo de Navarro", Mauricio Navarro, violaba a sus hijas de seis y nueve años, algo que fue constatado por las pericias médicas realizadas.
A su vez, el hombre quemaba con cigarrillos, golpeaba y sometía psicológicamente a a sus otra dos hijos, de diez y 14 años. Sin embargo, esto no es todo. La esposa de Navarro también era sometida física y psicológicamente, al punto tal que permanecía cautiva, cubriéndose con trapos, en un estado de desnutrición avanzada.
Ante esta situación, la jueza de paz María Inés Llanos, junto a efectivos de la Policía, ingresaron al hogar y rescataron a las víctimas. Así, los niños quedaron bajo el cuidado de familiares, mientras que la mujer fue internada de urgencia.
Pese a todo, el imputado permanece en libertad ya que la Justicia aún no se pronunció, por lo que, según indicó el diario Crónica, camina tranquilamente por las calles amenazando a sus víctimas.

















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