
Shams Kareem es una niña iraquí que quedó ciega tras la explosión de una bomba en Bagdad que, además, le desfiguró la cara y acabó con la vida de su madre. Fue operada con éxito en Londres de forma gratuita
Después de tres meses en el hospital y de los rezos de su padre, Hisham Kareem, fue llevada a Londres donde fue intervenida hasta cuatro veces en siete semanas, según publica The Times.
Ahora, aunque no recuperó la vista, vuelve a tener ojos gracias a una prótesis que le han implantado los médicos y Hisham no puede evitar sonreír: "Dios, mi ángel ciego vuelve a tener ojos", dice.
El milagro fue obra de la solidaridad de los ciudadanos ingleses, que realizaron donaciones por valor de 128.000 libras (cerca de 147.000 euros) a raíz de un reportaje de la prensa británica en el que se podía ver las condiciones en las que vivía la niña iraquí.
Una solidaridad a la que se sumó toda la sociedad británica: los médicos decidieron no cobrar sus servicios, los diplomáticos aceleraron los trámites del visado y las compañías de vuelo se pusieron a disposición de la familia.
Uno de los pasos más importantes ya está dado, pero aún queda mucho camino por andar: a Shams aún deben reconstruirle los párpados, parte de la frente y la boca, publica hoy el portal español 20 Minutos.
La niña quedó gravemente herida después de un múltiple atentado de Al Qaeda en Bagadad en noviembre de 2006. Más de 200 personas perdieron la vida en aquel suceso, entre ellas la madre de la menor.

















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