
La victoria por 3 a 0 ante San Martín de Tucumán, y con un gran nivel por parte del conjunto de Carlos Ischia, fue una bocanada de aire fresco en el inicio de una semana que será complicada
Boca viene soportando en los últimos tiempos una serie de tormentas que complican su presente de manera tal que hay que buscar soluciones de manera urgente.
Una de ellas es encontrar al director técnico que suceda a Carlos Ischia, luego de que Carlos Bianchi hiciera valer su posición de manager en detrimento de reemplazar a su amigo y todavía entrenador.
La lista de problemas de Boca se resume en una difícil situación económica, la eliminación de la Copa Libertadores, la falta de chances de pelear el título del Clausura, la división en la que se encuentra el plantel profesional y la sucesión de Ischia.
Lo asombroso en cuanto a este tema fue que en la semana pasada aparecieron -sugestivamente- banderas en pleno entrenamiento que llamaban a Bianchi a demostrar su cariño por el club asumiendo como entrenador.
Pero ante su negativa, paradójicamente este domingo se observaron otras en las que se apoyaba el regreso de Alfio Basile, el hombre que había propuesto el manager.
Sin embargo, queda el interrogante de cuál será la banca que tendrá en el caso de asumir, pues no cuenta con el aval de toda la comisión directiva.
En la recta final del torneo local y a punto de dar por terminado el primer semestre de 2009, Boca tiene la imperiosa necesidad de barajar y dar de nuevo, y salir a ganar en los últimos seis meses todo el status que perdió desde que empezó el año.

















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