
El presidente norteamericano defendió el plan de recuperación propuesto por el Gobierno para rescatar la industria del motor que aseguró tendrá sus resultados y dijo confiar en que las automotrices saldrán fuertes de la crisis.
Barack Obama señaló que permitir la quiebra de cualquiera de las dos empresas del sector del automóvil "hubiera tenido un gran impacto en la economía que podría haber caído en una recesión profunda o incluso en una depresión". Con estas declaraciones defendió el plan impulsado por el gobierno de ese país.
"Creo que al final GM seguirá siendo una compañía fuerte y vamos sacarla adelante en cuanto la economía se recupere y hayamos concluido la reestructuración", afirmó.
GM enfrenta un plazo límite impuesto por el Gobierno para completar una reestructuración completa antes del 1 de junio, que analistas creen que necesitará de una bancarrota para completarse.
Chrysler se tuvo que declarar en quiebra el 30 de abril al no conseguir que un reducido grupo de acreedores aceptase reestructurar su deuda, cifrada en 6.900 millones de dólares.
El Departamento del Tesoro ha anunciado que concederá 7.500 millones de dólares a GMAC, el brazo financiero de General Motors (GM) y a Chrysler, para que pueda ofrecer préstamos a los compradores de vehículos de estos dos fabricantes.
Según explicó el departamento del Tesoro, 4.000 millones de dólares están destinados a ayudar a los clientes y concesionarios de Chrysler, y los 3.500 restantes para fortalecer el capital de la compañía.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario