
Según el gobernador de la provincia de Buenos Aires, los retiros no "serán forzosos". Comprenden a empleados de más de 60 años y con 35 años de servicio. Los gremios y la oposición criticaron la medida
En las jubilaciones de oficio que planea implementar el gobierno de Daniel Scioli cada caso será verificado por las distintas reparticiones de la administración pública. Se prevé que afecte a unos 10.000 de los 450.000 estatales que posee esa provincia.Scioli explicó que los retiros -que se adjudicarán a aquellos que tengan más de 60 años de edad y 35 de servicio- se irán produciendo "en forma normal de acuerdo con los pedidos que se realizan" y que no serán "forzosos".Desde los gremios estatales la medida cosechó duras críticas y fue calificada de "ajuste encubierto". Adelantaron que no dejarán que se implemente.Por su parte, la oposición adujo que con ella se pretende palear el déficit fiscal que tiene la Provincia, que actualmente, con el aumento docente, es de 7.000 millones de pesos.Frente a las críticas, el ministro de Trabajo bonaerense, Oscar Cuartagno, si bien reconoció que con las jubilaciones adelantadas se ahorrará dinero, descartó que se trate de un recorte de gastos o que pretenda dar fondos para pagar el medio aguinaldo de julio de cara a las elecciones del próximo 28 de junio.A su vez, Scioli destacó que la Provincia está "atravesando la crisis internacional con normalidad", que recurrirá al diálogo con los sectores contrarios y que la resolución apunta a abrir la puerta a nuevas camadas de trabajadores.En ese sentido, subrayó que las vacantes que se generen podrán ser ocupadas por los sectores prioritarios de su gestión, como el caso de la seguridad pública.

















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