
Horacio San Martín le dio la victoria por 15-12 a los Dogos en la final frente a Tucumán. Este título, quinto en su historia, no lo conseguían desde 2001.
La finalísima entre Córdoba y Tucumán se terminaba 12-12, hasta que con el tiempo cumplido, Horacio San Martín probó un drop desde una ubicación incómoda y lejana, y acertó para darle el quinto título en su historia a los Dogos. Sí, el mismo jugador que hace unas semanas salió subcampeón del Mundial de Seven con Los Pumas, hizo que la cancha de Córdoba Athletic se llene de camisetas rojas para festejar el Campeonato Argentino, que no conseguían desde el 2001.Los ochenta minutos se habían jugado como una verdadera final. Ninguno quiso regalar nada y lucharon cada pelota como la última. A esos instantes de definición habían llegado igualados luego de tres penales y un drop de Revol para los locales, y un drop de Faralle, dos penales de Sánchez y uno de Mas para los visitantes.
Esos minutos finales se jugaban con mucho nerviosismo de los lados. La cancha era una caldera. Los responsables de dejar a Buenos Aires, el gran favorito en la previa del torneo, no se conformaban con eso y querían la gloria máxima. Y ahí, cuando tienen que aparecer los elegidos, fue que Horacio San Martín selló el histórico triunfo por 15-12.
Córdoba volvió a amargar a Tucumán, que ya acumula cuatro finales perdidas de forma consecutiva. Córdoba se quedó con la 65° edición del Campeonato Argentino. Y San Martín fue el gran héroe de la tarde cordobesa.

















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