
Se recibió de serio candidato ayer, al dar vuelta un partido complicado ante Colón, en Santa Fe. En qué basa el equipo de Ricardo Gareca su aparente invulnerabilidad. Las claves
Vélez es el único líder del Clausura y también el único que no perdió en el torneo. Dio sobradas muestras de actitud para sostenerlo, pero el punto más alto se vio ayer, en Santa Fe, cuando vapuleó al hermético Colón tras irse al descanso dos goles abajo.
El equipo de Ricardo Gareca hace gala de su personalidad cuando la mano viene complicada, y esto parece una marca que lleva desde el inicio del ciclo y acaso la principal virtud de este grupo.
Ejemplo: en la segunda fecha del campeonato, cuando Vélez no era este Vélez, había empatado con Independiente sin goles en la primera fecha y estaba a punto de caer con Argentinos en La Paternal, Roberto Nanni igualó en el cuarto minuto de descuento y a partir de ahí la máquina comenzó a funcionar.
En la jornada siguiente también tuvo que dar vuelta la historia, esta vez ante Tigre, nada menos que en Victoria. Desde entonces, no necesitó de golpes heroicos para engrosar su puntaje. Hasta ayer…
Aplastó a Godoy Cruz (4-0), venció a Estudiantes en La Plata (1-0), igualó con River (1-1), con Rosario Central por el mismo resultado, superó en fila a Banfield (2-1), San Lorenzo (1-0), Arsenal (2-0) y Colón (4-2).
Por partes
Defensa: Vélez es un equipo equilibrado que sabe convertir solidez en el fondo en vocación de ataque. La seguridad que ofrecen Sebastián Domínguez y Nicolás Otamendi (la gran aparición y, a esta altura, una de las figuras del campeonato) les permiten a Fabián Cubero y a Emiliano Papa pensar en la proyección y también adelantar las marcas, generando un achique sin offside.
El resultado es un arquero, Germán Montoya, con la valla menos vencida del torneo (recibió apenas ocho goles en once fechas). Como si fuera poco, tiene buenas alternativas en la última línea: Gastón Díaz, Marco Torsiglieri, Waldo Ponce…
Mediocampo: alguno podrá lucirse más que otro, pero en general el trabajo es mucho y parejo. Lo demuestra un equipo que ha sabido jugar –y muy bien- sin su conductor natural, Maximiliano Moralez. Nota: la gran duda de Gareca en la semana había sido quién reemplazaría a "Moralito", si Jonathan Cristaldo o Juan Martínez. El primero fue de arranque y marcó un gol. El segundo entró en el complemento, fue el artífice de la remontada y también se anotó en el marcador.
Franco Razzotti y Víctor Zapata son el sostén de esa estructura, mientras que Leandro Velázquez ha sido la otra gran novedad. Leandro Coronel es una pieza fija de recambio.
Ataque: el lugar donde se vieron las mayores sorpresas. Porque cuando todos esperaban por los goles de Joaquín Larrivey, fue Hernán Rodrigo López quien se convirtió en el nombre del gol. Ayer resistido, hoy goleador del torneo (junto a José Sand, con ocho tantos).
Como no podía ser de otra manera, aquí también cumple un rol fundamental el banco. Tanto Roberto Nanni como los mencionados Cristaldo y Martínez han logrado convertirse en la principal referencia de ataque.
Objetivo claro
Vélez sabe a qué juega y nunca baja los brazos. Lo dicen los protagonistas: se juega para ganar y no para salvar el invicto. Ayer superó una verdadera prueba de fuego. No lo dude. Vélez es cosa seria.

















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