
En el marco de la quinta Cumbre de las Américas, el presidente de los Estados Unidos se mostró afable y complaciente, lo que marcó un giro en las relaciones con los países de América Latina y el Caribe
La quinta Cumbre de las Américas marcó un giro en las relaciones entre Estados Unidos y los países de América Latina y el Caribe, luego de que el presidente Barack Obama tuvo gestos cordiales con las naciones más críticas de la Casa Blanca. El presidente venezolano, Hugo Chávez, no sólo se dijo convencido de que las golpeadas relaciones bilaterales entre Caracas y Washington mejorarán, sino que anunció que ya designó como su nuevo embajador en los Estados Unidos a Roy Chaderton, diplomático de larga carrera, abogado de 67 años y actual representante de esta nación ante la Organización de Estados Americanos (OEA).Esto ocurrió después de que, en la mañana, Chávez regalara a Obama el libro Las venas abiertas de América Latina, que detalla la historia de dominación y saqueo de las grandes potencias en la región, del escritor uruguayo, Eduardo Galeano.El clima positivo que marcó el paso de Obama por Trinidad y Tobago contrastó del todo con las tortuosas relaciones durante la presidencia de George W. Bush, su predecesor, que derivaron en el fracaso diplomático de la anterior cita hemisférica en Argentina, en 2005, en la cual salieron a relucir los diferendos políticos y en materia económica y comercial.El nuevo contexto fue tan diferente ahora, con un Barack Obama que se mostró afable y complaciente con los pedidos de intercambio de palabras breves con los gobernantes de la región, sin distinción alguna.Hay progresos en la cumbre, manifestó el presidente norteamericano tras la reunión, que se desarrolló en un ambiente cordial, según relatos de algunos jefes de Estado que participaron en el encuentro. Los mandatarios sudamericanos también se mostraron satisfechos por haber podido reiterar su pedido de que Cuba sea reincorporada incondicionalmente a los grupos regionales y de que Washington levante el embargo comercial que aplica a la isla desde hace 47 años.Luiz Inacio Lula da Silva, presidente de Brasil, recomendó a Obama que envíe a la secretaria de Estado Hillary Clinton a Venezuela y a Bolivia para ayudar a restablecer las dañadas relaciones con esos países. Lula afirmó que no es posible que vuelva a haber una cita de naciones del hemisferio en la que no esté Cuba, y sostuvo que un restablecimiento de las relaciones será la señal importante que marcará el futuro de los vínculos entre Estados Unidos y América Latina.El presidente boliviano, Evo Morales, dijo que halló elementos positivos en el discurso de Obama, aunque advirtió que aún no se nota el cambio con su país. Apuntó: "Si Obama cumple su palabra, va bien", pero refutó su pedido de olvidar el pasado, porque no podemos olvidar nuestra historia, que se debe corregir y acabar con el intervencionismo.Michelle Bachelet, presidenta de Chile, calificó la reunión de muy positiva y llamó a no repetir errores para buscar ese cambio en la historia que queremos, de que todos los países de nuestro continente podamos construir un mejor destino para todos nuestros ciudadanos."Que en la Cumbre de las Américas el gobernante de Estados Unidos diga que va a iniciar una nueva etapa en la relación con Cuba me parece que justifica el encuentro", subrayó Cristina Kirchner, resumiendo el estado de ánimo generalizado.El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, fue otro de los que se tomó la foto con Obama, aunque en su discurso criticó el bloqueo contra Cuba y el colonialismo sobre Puerto Rico.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario