
El artista santiagueño falleció a los 94 años como consecuencia de una fuerte neumonía. Su estado de salud se agravó en los últimos días
El músico y compositor santiagueño Sixto Palavecino, máximo difusor del quechua en la Argentina, falleció esta tarde, a los 94 años como consecuencia del agravamiento de su delicado estado de salud.
Alojado en el Instituto de Cardilogía de la capital provincial, el artista, que padece el Mal de Chagas desde hace años, fue tratado por problemas cardiológicos pero luego su cuadro se complicó a raíz de una neumonía fuerte.
En su dilatada trayectoria, Don Sixto integró numerosos conjuntos musicales y se dio el gusto de actuar con sus hijos Rubén y Haydée que lo acompañaron por todos los escenarios.
"Mi papá se murió lentamente, porque amaba la vida, era un hombre de bien que respetó todos los géneros musicales y en los últimos tiempos soportó muchas operaciones del corazón", dijo Haydée, a poco de conocer la infausta noticia.
Sus problemas de salud comenzaron a mediados de marzo, cuando fue internado y colocado un stent. Fue dado de alta, pero anteayer volvió a sufrir una descompensación mucho más seria que las anteriores.
Don Sixto fue un patriarca musical que logró hacer conocer su habilidad para ejecutar el violín sachero cuando ya era una persona mayor.
Antes de trascender a nivel nacional como artista, su vida laboral estuvo ligada a la peluquería.
Otro de sus méritos fue ser un defensor del quichua, una lengua ancestral santiagueña que paulatinamente se va perdiendo en el interior.
A él se debe la traducción del Martín Fierro al quichua, tarea que le demandó varios años de trabajo.
Fuente: Télam

















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