
Ángel Cabrera se consagró en el Masters de Augusta 41 años después del histórico e inolvidable fallo del mejor golfista argentino de todos los tiempos
"Qué tonto soy", atinó a decir Roberto De Vicenzo en abril de 1968, luego de firmar una tarjeta incorrecta, en la cual figuraba un par y no un birdie, como correspondía según su registro en el hoyo 17.Le costó nada menos que el título del Masters de Augusta, el primer Major del año, uno de los cuatro torneos más importantes de la temporada. La falla quedó clavada cual espina en su inconmensurable figura, aunque el tiempo supo borrar la amargura por tamaño descuido.Luego ganaría un total de 230 títulos, entre los que se incluye el Abierto británico de 1967, su único Grand Slam.Lo cierto es que pocos podían creer que este argentino, cordobés oriundo de Villa Allende, alzaría los colores de nuestra bandera en Augusta 41 años después, tras una atrapante definición con Keny Perry, cuando el sol caía y amenazaba con postergar para el día siguiente la consagración.De Vicenzo pudo verlo con sus propios ojos. Una historia se cerró con final feliz.

















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