
El ministro Aníbal Fernández advirtió en Radio 10 que Posse "está jugando con la legítima preocupación" por la inseguridad con su polémico paredón. Reclamó al obispo de San Isidro, Jorge Casaretto, que "diga lo suyo, porque hasta ahora no ha aparecido"
El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, volvió a criticar la instalación del muro en el límite entre los partidos bonaerenses y también cargó contra el obispo de San Isidro, Jorge Casaretto, que "siempre ha tenido una posición por los pobres" y en esta oportunidad no ha aparecido.
Fernández dijo, en diálogo con Oscar "El Negro" González Oro en Radio 10, que el intendente Gustavo Posse "es una persona muy piola y seria, pero en esto ha tenido un gesto horrible y de una bajeza importantísima, porque el muro no resuelve nada y el gesto es electoral".
"Lo que se está haciendo es jugar con la legitima preocupación por la inseguridad de la gente de La Horqueta, poniendo un muro que no frena nada y lo que hace es marcar una división entre dos exclusiones", añadió el ministro.
"Suponer que poner un paredón va a detener al que tiene la vocación de delinquir es un despropósito", insistió Fernández y pidió "que la Iglesia diga lo suyo".
"Monseñor Casaretto, que nunca ha tenido pelos en la legua para decir cosas, en esto no ha aparecido. Siempre ha tenido una posición por los pobres", aseguró y se preguntó "dónde está" ahora que surgió esta problemática.

















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