
El deportista argentino que en abril del año pasado sufrió un grave accidente que puso en riesgo su vida competirá mañana en una regata de 1.000 metros, junto a sus alumnos
El deportista luchó por su vida luego de sufrir por un coágulo en el tronco basilar del cuello, dolencia que no es operable y que necesitó el tratamiento urgente para poder estabilizar su estado de salud, y hoy es un ejemplo de vida: mañana regresará a la actividad que más le gusta, el remo.
Ordás correrá mañana una regata de 1000 metros, a las 20:00, en el Festival de los Ocho que se llevará a cabo en el Tigre. El remador consiguió dos medallas de oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 99 (en el dos sin timonel con Walter Balunek y en el cuatro sin timonel junto a Balunek, Horacio Sicilia y Guillermo Pfaab) y una de plata (en el ocho).
La tragedia de Ordás comenzó el 20 de abril de 2008, cuando iba sobre su bicicleta por el camino lateral a la Pista Nacional de Remo, en Tigre, y de pronto sus alumnos lo perdieron de vista. Pensaron que se había cansado. Un rato después, cuando el padre de uno de ellos pasó por allí en su auto, vio a Ordás sentado, inmóvil.
Desde ese día comenzó una larga lucha, precisamente de un año y cinco días, en la que fue dos veces por semana a realizar su tratamiento de recuperación a el Instituto Fleni.
Hace poco, además, comenzó a dar clases de remo en el club Canottieri Italiani ya que los médicos le aconsejaron que siga ligado a la actividad. A partir de allí comenzó a enseñarle a un grupo de alumnos con los que mañana, finalmente, volverá a pelear la vida desde el lugar que más le gusta: un bote de remo.

















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