
Un funcionario cubano de alto rango dijo que lo esencial es que Washington levante el embargo económico que aplica desde hace 47 años
Ésta es la primera reacción oficial del Gobierno cubano después de que el presidente Barack Obama convirtió en ley un proyecto que alivia ligeramente las restricciones de viajes y comercio con Cuba, recrudecidas en el 2004 por su predecesor George W. Bush. "Las medidas que se ha tomado (Estados Unidos) constituyen un minúsculo gesto. Esperamos que vengan nuevas medidas. Lo fundamental es que se levante el injusto bloqueo económico que ya tiene una factura de 93 mil millones de dólares", dijo el viceministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Ricardo Guerrero. La ley, que establece el uso de 410 mil millones de dólares para financiar las operaciones de Washington hasta el 30 de septiembre, permitirá a los cubano-estadounidenses visitar la isla anualmente, en lugar de cada tres años como hasta ahora, y permanecer por más de dos semanas en el país. También permitiría a los vendedores de productos agrícolas y medicamentos mayores facilidades para trasladarse a La Habana y amplía el límite de las remesas familiares de 100 dólares cada mes. "Era un acto absolutamente indispensable y necesario, eran medidas muy injustas (del 2004). O sea, aunque parezca ahora que son medidas muy flexibles, esperamos un gesto superior", dijo Guerrero a periodistas tras la recepción de un barco con ayuda alimentaria enviado a Cuba por los Gobiernos de Brasil y España. Cuba comenzó a importar productos agrícolas de Estados Unidos en el año 2000 en virtud de una enmienda al embargo, permitiendo las compras en efectivo. Las ventas de alimentos a Cuba procedentes de Estados Unidos alcanzaron en el 2008 la cifra récord de 710 millones de dólares en medio del alza de los precios internacionales, según cifras oficiales. El presidente Raúl Castro, un general de 77 años, ha manifestado en varias ocasiones la disposición de La Habana para dialogar con el nuevo mandatario estadounidense, propuestas que no han sido respondidas por Barack Obama desde que asumió. Sin embargo, durante su campaña electoral, Obama dijo estar dispuesto a conversar con las autoridades comunistas de la isla, pero ha rechazado el levantamiento del embargo para presionar por reformas dentro del Gobierno comunista.
Ésta es la primera reacción oficial del Gobierno cubano después de que el presidente Barack Obama convirtió en ley un proyecto que alivia ligeramente las restricciones de viajes y comercio con Cuba, recrudecidas en el 2004 por su predecesor George W. Bush. "Las medidas que se ha tomado (Estados Unidos) constituyen un minúsculo gesto. Esperamos que vengan nuevas medidas. Lo fundamental es que se levante el injusto bloqueo económico que ya tiene una factura de 93 mil millones de dólares", dijo el viceministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Ricardo Guerrero. La ley, que establece el uso de 410 mil millones de dólares para financiar las operaciones de Washington hasta el 30 de septiembre, permitirá a los cubano-estadounidenses visitar la isla anualmente, en lugar de cada tres años como hasta ahora, y permanecer por más de dos semanas en el país. También permitiría a los vendedores de productos agrícolas y medicamentos mayores facilidades para trasladarse a La Habana y amplía el límite de las remesas familiares de 100 dólares cada mes. "Era un acto absolutamente indispensable y necesario, eran medidas muy injustas (del 2004). O sea, aunque parezca ahora que son medidas muy flexibles, esperamos un gesto superior", dijo Guerrero a periodistas tras la recepción de un barco con ayuda alimentaria enviado a Cuba por los Gobiernos de Brasil y España. Cuba comenzó a importar productos agrícolas de Estados Unidos en el año 2000 en virtud de una enmienda al embargo, permitiendo las compras en efectivo. Las ventas de alimentos a Cuba procedentes de Estados Unidos alcanzaron en el 2008 la cifra récord de 710 millones de dólares en medio del alza de los precios internacionales, según cifras oficiales. El presidente Raúl Castro, un general de 77 años, ha manifestado en varias ocasiones la disposición de La Habana para dialogar con el nuevo mandatario estadounidense, propuestas que no han sido respondidas por Barack Obama desde que asumió. Sin embargo, durante su campaña electoral, Obama dijo estar dispuesto a conversar con las autoridades comunistas de la isla, pero ha rechazado el levantamiento del embargo para presionar por reformas dentro del Gobierno comunista.

















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