
"Nadie ingresa a Omasuyos, ni un fiscal ni un policía", amenazaron dirigentes indígenas que responden al presidente. El sábado invadieron la casa y agredieron a un opositor del presidente boliviano
Los campesinos aymara que el sábado pasado invadieron la casa del ex vicepresidente boliviano Víctor Cárdenas y agredieron a su familia, declararon "estado de sitio" en la región para impedir el ingreso de fiscales y policías.
"A partir de la fecha, nadie ingresa a (la provincia) Omasuyos, ni un fiscal ni la policía", afirmó ayer Justino de la Cruz, dirigente de los campesinos que el sábado asaltaron la casa de Cárdenas.
Cárdenas, cuyo mandato se cumplió entre 1963 y 1967, fue el primer vicepresidente de origen netamente aymara de Bolivia, pero los campesinos de la región donde nació lo acusan de haberlos traicionado porque hizo campaña por el “No” en el referendo sobre la nueva Constitución.
Los dirigentes de esa comunidad aymara ubicada a orillas del lago Titicaca dijeron que tienen su "propio fiscal" y su "propia policía".
De la Cruz anunció también que la casa de Cárdenas fue expropiada porque "no cumple ninguna función social" y argumentó que esa medida, lo mismo que el "estado de sitio", está amparada por la Constitución sancionada en referendo el 25 de enero pasado.
La fiscalía anunció que investigará los episodios del sábado, en el que un grupo de campesinos agredió a golpes y latigazos a la esposa de Cárdenas, Lydia Katari, y a sus dos hijos menores de edad, tras haber tomado la casa y quemado sus muebles.
Cárdenas volvió a la política activa hace cuatro meses, a la cabeza de una agrupación "Por el No de corazón" que hizo campaña contra el proyecto de Constitución en el referendo del 25 de enero.
Desde entonces comenzó a perfilarse como potencial candidato opositor en las elecciones generales del 6 de diciembre, en las que el presidente Evo Morales buscará su reelección.

















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