
Los mejores de la pasada edición se impusieron 26 a 13 en Edimburgo para demostrar que el campeonato pasado fue apenas el inicio de una era que los tendrá como grandes protagonistas
Los visitantes comenzaron en ventaja con un golpe de Stephen Jones, en el minuto 13, y con un ensayo de Shanklin, en el 22, aprovechándose de la expulsión del local Cross un minuto antes.
Escocia también perdió en los primeros compases a Webster, lesionado y sustituido por Paterson en el 21.
Con 0-13 en el marcador, Escocia se adelantó, y Paterson con un golpe sumó los primeros tres puntos, pero la superioridad de la Gales evitó que los locales cruzaran la línea de ensayo seis minutos después en una larga jugada. Esta terminó cuando los delanteros galeses ganó una pelota a cinco metros.
Por si acaso había alguna duda en el histórico estadio de Murrayfield, otro error de los locales provocó un golpe de castigo cuando se cumplía la primera parte. Jones no falló y puso el 3-16 en el marcador.
En la reanudación, Halfpenny logró el segundo trye de Gales y en el minuto 58 Shane Williams sentenció el encuentro con otro para situar a su equipo con 17 puntos de ventaja.
Los locales recuperaron parte de su autoestima cuando Max Evans cruzó la línea de trye de Gales, con uno menos por la expulsión de Martyn Williams, en el minuto 69.
Gales, entonces, confirmó su condición de favorito en este encuentro y Escocia, en crisis desde hace años, que tendrá que pelear con Italia por evitar el último lugar del Seis Naciones.

















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