
El presidente de los Estados Unidos renovó hoy la presión al Congreso para que apruebe en las próximas horas el plan de estímulo económico, una de las leyes que el mandatario considera clave para su gestión
"Tuvimos un pequeño debate en Washington sobre la economía (en referencia al tratamiento del salvataje en el Capitolio). Tendemos a medir la crisis económica en función de cifras y estadísticas, pero cuando decimos que perdimos 3 millones de empleos (...) no hablamos de cifras, sino de la gente", explicó Obama durante un acto en Indiana, el mismo Estado donde realizó su último acto electoral.
El mandatario norteamericano aseguró: "Gente que pierde la forma de ganarse la vida, que ha perdido la vivienda, que era el cimiento de su sueño americano, que un joven que no tiene los medios para acceder a la universidad, esa es la medida de la crisis económica".
Sin miramientos, Obama afirmó que "no va a mentir", y que la crisis en ciernes "no podría ser más grave". "Hemos heredado una crisis más profunda que ninguna otra", indicó.
Un mensaje a los republicanos
"No podemos darnos el lujo de esperar, de que suceda lo mejor, o discutir, o tratar de empujar las mismas ideas que nos metieron en este lío en primer lugar", señaló Obama en una dura crítica a la oposición republicana al salvataje.
Del mismo modo, aseveró que "el pueblo norteamericano rechazó estas ideas, nos enviaron para que cambiásemos las cosas, y nosotros les dijimos que cambiaríamos rápidamente", y agregó: "Por eso yo planteo un plan de rescate al Congreso".
Encendida defensa del plan
"El plan creará 3 o 4 millones de empleos, en los próximos años, pero no cualquier empleo, sino que sienten las bases para un largo desarrollo", explicó Obama, ratificando la propuesta enviada al Capitolio.
A su vez, el plan de rescate contemplaría "un alivio tributario para los trabajadores". "Este plan proveerá seguro de desempleo extendido, cobertura médica, y otras cosas a familias que perdieron su empleo. Extenderemos el seguro, y ayudaremos a la gente a buscar trabajo", prometió el mandatario.
"Hemos tenido un buen debate, pero es momento de actuar. Por eso, el Congreso debe promulgar inmediatamente este plan", concluyó Obama.
El mandatario norteamericano aseguró: "Gente que pierde la forma de ganarse la vida, que ha perdido la vivienda, que era el cimiento de su sueño americano, que un joven que no tiene los medios para acceder a la universidad, esa es la medida de la crisis económica".
Sin miramientos, Obama afirmó que "no va a mentir", y que la crisis en ciernes "no podría ser más grave". "Hemos heredado una crisis más profunda que ninguna otra", indicó.
Un mensaje a los republicanos
"No podemos darnos el lujo de esperar, de que suceda lo mejor, o discutir, o tratar de empujar las mismas ideas que nos metieron en este lío en primer lugar", señaló Obama en una dura crítica a la oposición republicana al salvataje.
Del mismo modo, aseveró que "el pueblo norteamericano rechazó estas ideas, nos enviaron para que cambiásemos las cosas, y nosotros les dijimos que cambiaríamos rápidamente", y agregó: "Por eso yo planteo un plan de rescate al Congreso".
Encendida defensa del plan
"El plan creará 3 o 4 millones de empleos, en los próximos años, pero no cualquier empleo, sino que sienten las bases para un largo desarrollo", explicó Obama, ratificando la propuesta enviada al Capitolio.
A su vez, el plan de rescate contemplaría "un alivio tributario para los trabajadores". "Este plan proveerá seguro de desempleo extendido, cobertura médica, y otras cosas a familias que perdieron su empleo. Extenderemos el seguro, y ayudaremos a la gente a buscar trabajo", prometió el mandatario.
"Hemos tenido un buen debate, pero es momento de actuar. Por eso, el Congreso debe promulgar inmediatamente este plan", concluyó Obama.

















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