
"Pico" dio el batacazo en la segunda semifinal al eliminar a Nalbandian, el máximo favorito, por 2-6; 7-5 y 7-6 (2), y hoy se enfrentará con Tommy Robredo para definir al campeón, a partir de las 14
No fue un resultado imposible, pero sí muy difícil de imaginar: Mónaco (67º) accedió a la final del ATP de Buenos Aires luego de un 2008 para el olvido y un inicio de 2009 que podía graficarse con un signo de pregunta y, como si eso no bastara, lo hizo cargandose a David Nalbandian.
David(10º), en tanto, era el máximo favorito para ganar el título que lo había coronado en 2008 y, hasta aquí, había sido el jugador de mejor nivel en un torneo que no se caracterizó por los buenos partidos, hasta ayer.
Y el batacazo acabó por concretarse, tras 2 horas y 40 minutos de una muestra de tenis que fue de menor a mayor, como el mismo Mónaco, que encontró el momento justo de la recuperación y venció a David Nalbandian por 2-6; 7-5 y 7-6 (2), para lograr el pase a la final del ATP porteño que disputará hoy ante Tommy Robredo en el Court Central del Buenos Aires Lawn Tennis, a partir de las 14.
La primera manga se definió tras 38 minutos de una buena muestra de la calidad tenística de David Nalbandian, quien lo ganó por 6-2.
La victoria parcial del unquillense se debió en gran medida a la cantidad de impresiciones de Mónaco, que se tradujeron en una importante cantidad de errores no forzados ante un rival, el décimo mejor tenista del planeta, que no perdona.
Eso, sumado a su propia contundencia, le bastó a David para cantar victoria en el primer parcial.
Pero en el segundo, Mónaco recuperó la confianza y lo ganó por 7-5, luego de arrancar 3 a 0 arriba, permitir la reacción de Nalbandian que igualó en games, aunque el tandilense aprovechó su perfecta efectividad en situaciones de quiebre, para inclinar ese segundo set en su favor.
De tres chances que tuvo ganó todas, y allí se explica la diferencia en el marcador, ya que Nalbandian tuvo la misma cantidad de oportunidades, pero ganó dos.
Luego, ambos cometieron 13 errores no forzados, y "Pico" registró 2 tiros ganadores más que el cordobés, que no pudo cerrar el partido y le dio a Mónaco una nueva chance para repetir el título que ganó en 2007.
Y el de Tandil se tomó en serio el "changüí" del cordobés, que pagó caro su relajo.
Porque en el tercero "Pico" tuvo la contundencia que no mostró en la primera parte, y la astucia para imponerse a un rival que creyó que con el nombre, solamente, podría alcanzar, una vez más, la instancia final, pero cayó en la tercera y última manga por 7-6 y 7-2 en el tie break.
Con el 76% de efectividad con su primer saque, el 68% de puntos ganados con ese primer servicio y el 64% con el segundo, el tandilense fue construyendo su gran victoria final, que coronó con un festejo lleno de alegría y convencimiento de que todo lo de 2008, ya es parte del olvido.
Tommy Robredo se llama su próximo obstáculo que, como premio, en caso de superarlo, tendrá ni más ni menos que un nuevo trofeo del ATP de Buenos Aires, algo que ya conoce, por haberlo ganado en 2007.
David(10º), en tanto, era el máximo favorito para ganar el título que lo había coronado en 2008 y, hasta aquí, había sido el jugador de mejor nivel en un torneo que no se caracterizó por los buenos partidos, hasta ayer.
Y el batacazo acabó por concretarse, tras 2 horas y 40 minutos de una muestra de tenis que fue de menor a mayor, como el mismo Mónaco, que encontró el momento justo de la recuperación y venció a David Nalbandian por 2-6; 7-5 y 7-6 (2), para lograr el pase a la final del ATP porteño que disputará hoy ante Tommy Robredo en el Court Central del Buenos Aires Lawn Tennis, a partir de las 14.
La primera manga se definió tras 38 minutos de una buena muestra de la calidad tenística de David Nalbandian, quien lo ganó por 6-2.
La victoria parcial del unquillense se debió en gran medida a la cantidad de impresiciones de Mónaco, que se tradujeron en una importante cantidad de errores no forzados ante un rival, el décimo mejor tenista del planeta, que no perdona.
Eso, sumado a su propia contundencia, le bastó a David para cantar victoria en el primer parcial.
Pero en el segundo, Mónaco recuperó la confianza y lo ganó por 7-5, luego de arrancar 3 a 0 arriba, permitir la reacción de Nalbandian que igualó en games, aunque el tandilense aprovechó su perfecta efectividad en situaciones de quiebre, para inclinar ese segundo set en su favor.
De tres chances que tuvo ganó todas, y allí se explica la diferencia en el marcador, ya que Nalbandian tuvo la misma cantidad de oportunidades, pero ganó dos.
Luego, ambos cometieron 13 errores no forzados, y "Pico" registró 2 tiros ganadores más que el cordobés, que no pudo cerrar el partido y le dio a Mónaco una nueva chance para repetir el título que ganó en 2007.
Y el de Tandil se tomó en serio el "changüí" del cordobés, que pagó caro su relajo.
Porque en el tercero "Pico" tuvo la contundencia que no mostró en la primera parte, y la astucia para imponerse a un rival que creyó que con el nombre, solamente, podría alcanzar, una vez más, la instancia final, pero cayó en la tercera y última manga por 7-6 y 7-2 en el tie break.
Con el 76% de efectividad con su primer saque, el 68% de puntos ganados con ese primer servicio y el 64% con el segundo, el tandilense fue construyendo su gran victoria final, que coronó con un festejo lleno de alegría y convencimiento de que todo lo de 2008, ya es parte del olvido.
Tommy Robredo se llama su próximo obstáculo que, como premio, en caso de superarlo, tendrá ni más ni menos que un nuevo trofeo del ATP de Buenos Aires, algo que ya conoce, por haberlo ganado en 2007.

















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