
Aceptan la modalidad tradicional de nuestro país pero no quieren la calabaza porque genera hongos, lo harán en mates de vidrio
La yerba en Moscú y San Petersburgo (ex Leningrado) no es un producto para nostálgicos únicamente, sino para los propios moscovitas. Eso sí: nada de calabaza o porongo. Ellos quieren tomarlo en mates de vidrio.
Así explica Esteban Fridlmeier una de las novedades más interesantes del periplo realizado por representantes del Instituto Nacional de Yerba Mate (Inym) en el viaje a Rusia para participar de Prodexpo, la feria mundial de la Alimentación que se hace en dicho país.
El porqué de la exclusión de los mates de porongo es muy sencillo: "Es que la calabaza les variaba el gusto y les juntaba hongos. Con sus ambientes con calefacción y siempre en humedad preferían dejar de lado la calabaza. Aprendieron de los libaneses -que también comercializan la yerba mate en Rusia- y les copiaron la modalidad".
Uno de los inconvenientes que hallaron los promotores de la yerba mate en dicha nación es su valor: "Un paquete de medio kilo se paga 500 rublos o unos 50 pesos. Esto es así porque los costos son altísimos. Todo es muy caro y al ser bajo el volumen, se vende caro", acotó.
En estos momentos, el consumo ruso de yerba mate llega a unos 100 mil kilos, estimó Fridlmeier.
"Es un mercado que ya viene existiendo y se amplía. Además, están los libaneses que llevan a su país la yerba mate para venderla allá".

















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