
Los habitantes de la localidad entrerriana de Gobernador Mansilla no podían salir hoy de su asombro por el hecho. La imagen se encontraba emplazada en ese lugar desde 1962
Los habitantes de la localidad entrerriana de Gobernador Mansilla no podían salir hoy de su asombro ante el robo de una imagen de la Virgen de Lourdes ubicada en una gruta de las calles del pueblo, que habría sido concretado el jueves pasado.El hecho se suma a otro incidente similar, ya que hace aproximadamente seis meses otra imagen de la Virgen fue sustraida de su emplazamiento, en el acceso a la localidad perteneciente al departamento de Tala, y destruida con saña en un acto vandálico.La Policía local tomó intervención y se encuentra investigando el caso, que todavía no tiene explicación, ya que entre los habitantes se habla de la participación de integrantes de una secta.La imagen mide aproximadamente 80 centímetros y se encontraba emplazada en ese lugar desde el año 1962, según se informa en el portal de la ciudad.La Policía pudo determinar que una vecina estuvo rezando el miércoles por la noche, pero ya el jueves a la mañana temprano su esposo advirtió la falta de la imagen e inmediatamente se lo comunicó.El padre Fernando Visconti, de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, expresó su preocupación por lo sucedido, teniendo en cuenta que es el segundo hecho con esas características."En noviembre, destrozaron la imagen de la Virgen que estaba en la gruta del acceso al pueblo. Se encontraron los pedazos tirados cerca de allí", comentó el sacerdote.Luego, una nueva imagen fue emplazada y fue llevada en una procesión de la que participó gran parte de la población de Gobernador Mansilla.Asimismo, Visconti recordó que un par de años atrás en la ciudad de Rosario del Tala también desaparecieron algunas imágenes religiosas y que posteriormente se descubrió que los responsables eran miembros de algunas sectas."Era gente que no cree en la Virgen y que por eso no querían que hubiese ese tipo de imágenes", señaló.Lo que llama la atención de los vecinos es que en el último caso la que desapareció fue una imagen de considerable tamaño y peso, que estaba amurada al piso de la gruta, y quitarla de allí debió implicar una tarea complicada y en la que intervino más de una persona."Debieron contar con un vehículo para llevarla y con algunas herramientas", entendió un vecino en diálogo con medios locales que hicieron eco de la noticia.
Los habitantes de la localidad entrerriana de Gobernador Mansilla no podían salir hoy de su asombro ante el robo de una imagen de la Virgen de Lourdes ubicada en una gruta de las calles del pueblo, que habría sido concretado el jueves pasado.El hecho se suma a otro incidente similar, ya que hace aproximadamente seis meses otra imagen de la Virgen fue sustraida de su emplazamiento, en el acceso a la localidad perteneciente al departamento de Tala, y destruida con saña en un acto vandálico.La Policía local tomó intervención y se encuentra investigando el caso, que todavía no tiene explicación, ya que entre los habitantes se habla de la participación de integrantes de una secta.La imagen mide aproximadamente 80 centímetros y se encontraba emplazada en ese lugar desde el año 1962, según se informa en el portal de la ciudad.La Policía pudo determinar que una vecina estuvo rezando el miércoles por la noche, pero ya el jueves a la mañana temprano su esposo advirtió la falta de la imagen e inmediatamente se lo comunicó.El padre Fernando Visconti, de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, expresó su preocupación por lo sucedido, teniendo en cuenta que es el segundo hecho con esas características."En noviembre, destrozaron la imagen de la Virgen que estaba en la gruta del acceso al pueblo. Se encontraron los pedazos tirados cerca de allí", comentó el sacerdote.Luego, una nueva imagen fue emplazada y fue llevada en una procesión de la que participó gran parte de la población de Gobernador Mansilla.Asimismo, Visconti recordó que un par de años atrás en la ciudad de Rosario del Tala también desaparecieron algunas imágenes religiosas y que posteriormente se descubrió que los responsables eran miembros de algunas sectas."Era gente que no cree en la Virgen y que por eso no querían que hubiese ese tipo de imágenes", señaló.Lo que llama la atención de los vecinos es que en el último caso la que desapareció fue una imagen de considerable tamaño y peso, que estaba amurada al piso de la gruta, y quitarla de allí debió implicar una tarea complicada y en la que intervino más de una persona."Debieron contar con un vehículo para llevarla y con algunas herramientas", entendió un vecino en diálogo con medios locales que hicieron eco de la noticia.
Fuente: NA

















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