
A fines de 1998, Carlos Sainz, quien hoy debió abandonar el Rally Dakar, se quedó sin un mundial cuando le faltaban sólo 500 metros para llegar a la meta. El recuerdo, en un video imperdible
En noviembre de 1998, el piloto español Carlos Sainz vivió algo similar a lo ocurrido hoy en el Rally Dakar Argentina-Chile 2009, cuando a sólo 500 metros de la línea de llegada se le descompuso el auto y, en pleno liderazgo, debió resignar sus chances de ser campeón de la categoría.
Entonces estaba a punto de lograr el quinto título mundial de su carrera.
En esa prueba todo le había salido de mil maravillas; inclusive porque le había sacado una gran ventaja a su más duro rival, Tommi Makinen, quien había abandonado.
En esa competencia disputada en Gran Bretaña, a Sainz le alcanzaba con un cuarto puesto para quedarse con el título.
En esa oportunidad, el copiloto de Sainz era Luis Montoya, quien mientras extinguía el fuego a un costado del camino le gritaba a su piloto: "Trata de encenderlo, Carlos, por Dios, trata de encenderlo".
En noviembre de 1998, el piloto español Carlos Sainz vivió algo similar a lo ocurrido hoy en el Rally Dakar Argentina-Chile 2009, cuando a sólo 500 metros de la línea de llegada se le descompuso el auto y, en pleno liderazgo, debió resignar sus chances de ser campeón de la categoría.
Entonces estaba a punto de lograr el quinto título mundial de su carrera.
En esa prueba todo le había salido de mil maravillas; inclusive porque le había sacado una gran ventaja a su más duro rival, Tommi Makinen, quien había abandonado.
En esa competencia disputada en Gran Bretaña, a Sainz le alcanzaba con un cuarto puesto para quedarse con el título.
En esa oportunidad, el copiloto de Sainz era Luis Montoya, quien mientras extinguía el fuego a un costado del camino le gritaba a su piloto: "Trata de encenderlo, Carlos, por Dios, trata de encenderlo".

















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