
El actual técnico de Colón de Santa Fe habló de fútbol pero también de aquellas cuestiones de la vida diaria, como sus depresiones. Y recordó a su hijo fallecido: "Volveré a ser feliz cuando deje de recordarlo con lágrimas"
Antonio Mohamed, uno de los personajes más queridos y extravagantes del fútbol argentino, brindó un reportaje en el que habló de todos los temas. Pero más allá de sus referencias al deporte, lo más llamativo sucedió cuando recordó cuestiones íntimas, como el fallecimiento de su hijo Farid, de 9 años, ocurrido en un accidente de tránsito durante la disputa del Mundial de Alemania, en 2006.
"Sé que cuando deje de recordar a mi hijo con lágrimas, ese día volveré a ser feliz", le dijo Mohamed al periodista de Diario Popular que lo entrevistó para una nota que apareció publicada en la edición de hoy del matutino.
También sostuvo respecto de lo personal: "Trato de estar bien, a secas. El fútbol es mi cable a tierra y mientras pueda dedicarme a eso, trato de estar contento".
De su familia, resumió: "Nos respaldamos mutuamente, lo mismo ocurre con el resto de mis hijos que están con ganas. De a poco, con el apoyo de mucha gente, vamos superando el trago amargo".
Luego remarcó que tiene sus "momentos de bajón": "Cuando me vienen me quedo solo para no contagiárselos a nadie. Duran un rato y después se van, entonces vuelvo a salir y a ser el mismo de siempre".
Cuando le preguntaron si sus "bajones" anímicos se producen de manera seguida, respondió: "Bastante. Durante lasemana me caigo seguido, pero con el tiempo, cada vez son menos".
"Sé que cuando deje de recordar a mi hijo con lágrimas, ese día volveré a ser feliz", le dijo Mohamed al periodista de Diario Popular que lo entrevistó para una nota que apareció publicada en la edición de hoy del matutino.
También sostuvo respecto de lo personal: "Trato de estar bien, a secas. El fútbol es mi cable a tierra y mientras pueda dedicarme a eso, trato de estar contento".
De su familia, resumió: "Nos respaldamos mutuamente, lo mismo ocurre con el resto de mis hijos que están con ganas. De a poco, con el apoyo de mucha gente, vamos superando el trago amargo".
Luego remarcó que tiene sus "momentos de bajón": "Cuando me vienen me quedo solo para no contagiárselos a nadie. Duran un rato y después se van, entonces vuelvo a salir y a ser el mismo de siempre".
Cuando le preguntaron si sus "bajones" anímicos se producen de manera seguida, respondió: "Bastante. Durante lasemana me caigo seguido, pero con el tiempo, cada vez son menos".

















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