
Fue ocupado el 17 de noviembre. Sin agua potable, luz ni cloacas, las personas que tomaron el terreno lo custodian para no perderlo
El 17 de noviembre de 2008, 10.000 personas tomaron un terreno de 110 hectáreas de Ingeniero Budge, ubicado en el municipio de Lomas de Zamora. Dos meses después, la cantidad de individuos en ese predio aumentó, por lo que viven cerca de 15.000 en las 96 manzanas en las que se divide.
El territorio carece de agua potable, cloacas y luz, aunque algunos vecinos lograron colgarse para poder tener electricidad y la Comisión Nacional de Tierras para el Hábitat Social convinieron con el Ejército que se repartan 8.200 litros de agua diarios hasta el 29 de enero, fecha en que AySA instalará canillas en la zona.
A su vez, los okupas, como temen ser desalojados, duermen a la intemperie o en precarias casillas de madera en los terrenos tomados y denuncian que los presionan para sacarlos y luego venderlos por hasta 6.000 pesos.
"Tengo que cuidarlo para que no me lo saquen", señaló Rosa Cabrera, una chilena de 54 años que justifica la ocupación diciendo que antes esa era tierra de malvivientres, donde "bajaban avionetas con droga, tiraban muertos, violaban mujeres".
Por su parte, Teresa Villalba, otra de las personas que cuida su lugar, relató: "Mi hijo Rubén se queda a la noche y yo a la tarde. Contratamos a un señor que nos está armando la casa con maderas que sacamos de un volquete".
Ahora, los vecinos que tomaron el terreno intentaron y que sufrieron un intento de desalojo - situación frenada por un un amparo - esperan que se cumpla la promesa del Municipio de Lomas de Zamora, la Provincia de Buenos Aires y la Nación de negociar con los dueños del terreno para comprar las tierras y hacer viviendas, publicó el diario Clarín.
El territorio carece de agua potable, cloacas y luz, aunque algunos vecinos lograron colgarse para poder tener electricidad y la Comisión Nacional de Tierras para el Hábitat Social convinieron con el Ejército que se repartan 8.200 litros de agua diarios hasta el 29 de enero, fecha en que AySA instalará canillas en la zona.
A su vez, los okupas, como temen ser desalojados, duermen a la intemperie o en precarias casillas de madera en los terrenos tomados y denuncian que los presionan para sacarlos y luego venderlos por hasta 6.000 pesos.
"Tengo que cuidarlo para que no me lo saquen", señaló Rosa Cabrera, una chilena de 54 años que justifica la ocupación diciendo que antes esa era tierra de malvivientres, donde "bajaban avionetas con droga, tiraban muertos, violaban mujeres".
Por su parte, Teresa Villalba, otra de las personas que cuida su lugar, relató: "Mi hijo Rubén se queda a la noche y yo a la tarde. Contratamos a un señor que nos está armando la casa con maderas que sacamos de un volquete".
Ahora, los vecinos que tomaron el terreno intentaron y que sufrieron un intento de desalojo - situación frenada por un un amparo - esperan que se cumpla la promesa del Municipio de Lomas de Zamora, la Provincia de Buenos Aires y la Nación de negociar con los dueños del terreno para comprar las tierras y hacer viviendas, publicó el diario Clarín.

















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