
Divisiones políticas entre dirigentes, sueldos atrasados de jugadores y empleados y problemas económicos marcan una actualidad preocupante. Bianchi-Riquelme, al poder
Más allá de los buenos resultados conseguidos por Boca hasta el momento, y en medio de un presente que perfila a su equipo como el gran candidato a protagonizar el fútbol argentino, al menos en el primer semestre del año, habría otros problemas que aquejan a la entidad.
Según publica el diario Crónica en su columna "La pavada deportiva", los inconvenientes serían tanto financieros como políticos.
Allí se lee que "la fórmula presidencial de Boca que se de apoderó de la institución sin pasar por las urnas es Bianchi-Riquelme. Amor Ameal tiene el poder acotado".
También sostiene que "hay flor de revuelo entre dirigentes de distintas agrupaciones políticas que quieren darle término a situación tan anómala".
Luego refiere al actual director técnico, Carlos Ischia, de quien dice que "está desbordado", porque "no sabe para dónde agarrar".
En cuanto a lo económico, agrega: "La tesorería de Boca enfiló para el lado del caos. Hay severos problemas financieros, no cobran los jugadores y tampoco cobran algunos empleados".
Y también: "Riquelme se llevaba la mitad de la guita y la otra mitad ahora va a la cuenta de Bianchi, el ahorrativo".
Al respecto, agrega: "El laburito que don Bianchi está cumpliendo a los tropezones toda la vida lo hicieron dirigentes más capaces, ad honorem, en los clubes argentinos".
Según publica el diario Crónica en su columna "La pavada deportiva", los inconvenientes serían tanto financieros como políticos.
Allí se lee que "la fórmula presidencial de Boca que se de apoderó de la institución sin pasar por las urnas es Bianchi-Riquelme. Amor Ameal tiene el poder acotado".
También sostiene que "hay flor de revuelo entre dirigentes de distintas agrupaciones políticas que quieren darle término a situación tan anómala".
Luego refiere al actual director técnico, Carlos Ischia, de quien dice que "está desbordado", porque "no sabe para dónde agarrar".
En cuanto a lo económico, agrega: "La tesorería de Boca enfiló para el lado del caos. Hay severos problemas financieros, no cobran los jugadores y tampoco cobran algunos empleados".
Y también: "Riquelme se llevaba la mitad de la guita y la otra mitad ahora va a la cuenta de Bianchi, el ahorrativo".
Al respecto, agrega: "El laburito que don Bianchi está cumpliendo a los tropezones toda la vida lo hicieron dirigentes más capaces, ad honorem, en los clubes argentinos".

















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