
El presidente de los Estados Unidos explicó los alcances que tendrá la ley votada por el Capitolio. "Se protegerá al contribuyente", resaltó el mandatario y agregó que el país volverá a "crecer y a prosperar"
George W. Bush se dirigió al pueblo norteamericano y al resto del mundo minutos después de que el Poder Legislativo votara favorablemente al histórico salvataje financiero y trató de llevar tranquilidad a los mercados y al resto de la economía real del país y sobre todo a los contribuyentes.
"Le demostramos al mundo que los EEUU van a estabilizar sus mercados financieros", resaltó Bush desde los jardines de la Casa Blanca, en Washington.
El presidente norteamericano trató además de llevar calma al resto de los actores de la economía de su país, al afirmar que mediante la nueva ley se "protegerá a los contribuyentes", quienes en el largo plazo volverá a poder consumir mediante el "crédito".
"Un problema importante en nuestro sistema es que los bancos perdieron valores, sus acciones. Este proyecto nos permite adquirir los activos en problemas. Estos programas se llevarán adelante de manera que se proteja a los contribuyentes", manifestó Bush.
Sobre la "preocupación" de los norteamericanos, el mandatario reconoció esa realidad y señaló que la presencia del Estado en esta crisis es "necesaria" para poder salir adelante.
"Sé que algunos estadounidenses están preocupados por este plan. Creo que la intervención del Gobierno debe darse sólo cuando sea necesaria y creo que en este caso era absolutamente necesaria", advirtió Bush quien en menos de cuatro meses deberá dejar el poder.
Sin embargo, Bush no quiso celebrar los beneficios que podría tener esta ley y prefirió mostrarse cauto: "Los norteamericanos van a tener que esperar para ver los alcances de este proyecto", expresó.
"Nuestra economía sigue enfrentando grandes retos. Ha tomado tiempo llegar a este momento, pero con confianza vamos a superar la crisis y vamos a encaminarnos hacia la prosperidad a largo plazo", concluyó.
"Le demostramos al mundo que los EEUU van a estabilizar sus mercados financieros", resaltó Bush desde los jardines de la Casa Blanca, en Washington.
El presidente norteamericano trató además de llevar calma al resto de los actores de la economía de su país, al afirmar que mediante la nueva ley se "protegerá a los contribuyentes", quienes en el largo plazo volverá a poder consumir mediante el "crédito".
"Un problema importante en nuestro sistema es que los bancos perdieron valores, sus acciones. Este proyecto nos permite adquirir los activos en problemas. Estos programas se llevarán adelante de manera que se proteja a los contribuyentes", manifestó Bush.
Sobre la "preocupación" de los norteamericanos, el mandatario reconoció esa realidad y señaló que la presencia del Estado en esta crisis es "necesaria" para poder salir adelante.
"Sé que algunos estadounidenses están preocupados por este plan. Creo que la intervención del Gobierno debe darse sólo cuando sea necesaria y creo que en este caso era absolutamente necesaria", advirtió Bush quien en menos de cuatro meses deberá dejar el poder.
Sin embargo, Bush no quiso celebrar los beneficios que podría tener esta ley y prefirió mostrarse cauto: "Los norteamericanos van a tener que esperar para ver los alcances de este proyecto", expresó.
"Nuestra economía sigue enfrentando grandes retos. Ha tomado tiempo llegar a este momento, pero con confianza vamos a superar la crisis y vamos a encaminarnos hacia la prosperidad a largo plazo", concluyó.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario