
El acuerdo tentativo alcanzado en el Congreso estadounidense para un multimillonario paquete de rescate financiero probablemente sea votado recién durante la semana en la Cámara de Representantes, informaron fuentes del Capitolio
La Cámara de Representantes votará el proyecto mañana, dijo el presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara baja, Barney Frank. Sin embargo, el Senado enfrenta problemas más complejos para aprobar la legislación. Antes de que el proyecto llegue a la cámara, los líderes deben decidir si algún senador está considerando o no proceder para retrasar las medidas. Además, el feriado judío que comienza el lunes postergará cualquier trabajo en la Cámara alta hasta el martes. "Lo más pronto que el Senado podría actuar en torno al plan es el miércoles", dijo una fuente que se mantuvo en el anonimato. Los legisladores clave que durante la madrugada de hoy acordaron un plan de rescate por 700.000 millones de dólares para el sector financiero de los Estados Unidos pronosticaron que el pleno del Congreso aprobará la iniciativa, que sería la mayor intervención del gobierno en la empresa privada desde la Gran Depresión de la década de 1930. El proyecto aún debe ser examinado por legisladores republicanos de la Cámara de Representantes. Hoy, sin embargo, funcionarios tanto republicanos como demócratas expresaron sus esperanzas de que la Cámara de Representantes apruebe el plan de rescate el lunes. Además, tanto el candidato presidencial republicano John McCain como su rival demócrata Barack Obama anticiparon que respaldarán el proyecto de legislación. "Este es el balance final: Si no hacemos esto, será abrumador el trauma, el caos y la perturbación en las vidas de los estadounidenses", dijo hoy Judd Gregg, principal senador republicano en las conversaciones. "Creo que aprobaremos (el plan) y que será un voto bipartidista", añadió. El plan propone al Departamento del Tesoro adquirir valores respaldados por hipotecas y otras deudas morosas contraídas por bancos e inversionistas. El dinero deberá ayudar a que prestamistas en problemas hagan préstamos nuevos y mantengan abiertas las líneas de crédito. El gobierno trataría después de vender los paquetes de préstamos con descuento al mejor precio posible. Por insistencia de los republicanos de la cámara baja, parte del dinero sería dedicado a un programa que alentaría a los poseedores de valores respaldados por hipotecas incobrables a que los conserven y adquieran un seguro gubernamental para cubrir incumplimientos.
La Cámara de Representantes votará el proyecto mañana, dijo el presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara baja, Barney Frank. Sin embargo, el Senado enfrenta problemas más complejos para aprobar la legislación. Antes de que el proyecto llegue a la cámara, los líderes deben decidir si algún senador está considerando o no proceder para retrasar las medidas. Además, el feriado judío que comienza el lunes postergará cualquier trabajo en la Cámara alta hasta el martes. "Lo más pronto que el Senado podría actuar en torno al plan es el miércoles", dijo una fuente que se mantuvo en el anonimato. Los legisladores clave que durante la madrugada de hoy acordaron un plan de rescate por 700.000 millones de dólares para el sector financiero de los Estados Unidos pronosticaron que el pleno del Congreso aprobará la iniciativa, que sería la mayor intervención del gobierno en la empresa privada desde la Gran Depresión de la década de 1930. El proyecto aún debe ser examinado por legisladores republicanos de la Cámara de Representantes. Hoy, sin embargo, funcionarios tanto republicanos como demócratas expresaron sus esperanzas de que la Cámara de Representantes apruebe el plan de rescate el lunes. Además, tanto el candidato presidencial republicano John McCain como su rival demócrata Barack Obama anticiparon que respaldarán el proyecto de legislación. "Este es el balance final: Si no hacemos esto, será abrumador el trauma, el caos y la perturbación en las vidas de los estadounidenses", dijo hoy Judd Gregg, principal senador republicano en las conversaciones. "Creo que aprobaremos (el plan) y que será un voto bipartidista", añadió. El plan propone al Departamento del Tesoro adquirir valores respaldados por hipotecas y otras deudas morosas contraídas por bancos e inversionistas. El dinero deberá ayudar a que prestamistas en problemas hagan préstamos nuevos y mantengan abiertas las líneas de crédito. El gobierno trataría después de vender los paquetes de préstamos con descuento al mejor precio posible. Por insistencia de los republicanos de la cámara baja, parte del dinero sería dedicado a un programa que alentaría a los poseedores de valores respaldados por hipotecas incobrables a que los conserven y adquieran un seguro gubernamental para cubrir incumplimientos.

















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