
En C5N, el jefe de Gabinete habló sobre el plan que analiza la Argentina para los bonistas que no ingresaron al canje de la deuda. Destacó que a Néstor Kirchner "le tocó la etapa de reconstrucción, y que ahora vienen los revoques"
Sentado a la mesa de Longobardi en Vivo, el programa que conduce Marcelo Longobardi en C5N, Sergio Massa señaló que "la Argentina tiene, en materia de superávit fiscal y comercial, de gastos versus recursos, presupuestaria en términos de capital o gasto de flujo, de relación con organismos multilaterales de crédito y en materia de mercado de capitales, una estrategia clara para los próximos tres años".
A su vez, destacó que hay "una decisión de hacia dónde tenía que ir la Argentina, que venía de cinco años de una tasa de crecimiento muy importante que significaron que dos millones de personas salieran del desempleo e ingresaran al mercado de trabajo, que mucha gente pudiera mejorar el nivel de vida"."Estamos en un punto donde para seguir en este espiral tenemos que trabajar en retoques, en ordenamientos que nos permitan sostener, lo que requiere de más ajustes de detalle fino", aseguró.
En base a estos dichos, el jefe de ministros volvió a hacer la comparación que acostumbra, al decir que Néstor Kirchner tuvo que reconstruir el país como si fuera una casa, mientras que la presidente Cristina Kirchner debe hacer los retoques más finos.
"A Kirchner le tocó la parte de la reconstrucción que más se ve, como cuando hacés una casa y empezás de cero: hizo los cimientos, hormigonó, levantó paredes. Ahora viene la parte de revoques, donde cualquier detalle para bien y para mal se nota mucho", expresó.
Así, explicó que "esto requiere una planificación que tiene dos patas: un país que tenga un fuerte nivel de inversión, pero con una dinámica de distribución del ingreso. Que el crecimiento tenga consecuencia en la macro del país y en la vida de la gente".
El canje de bonos
Ya hablando sobre la reapertura del canje de la deuda, Massa observó que derivó de charlas con un grupo de bancos "con ideas aisladas, que luego se transformaron en ideas comunes, que plantearon que los fundamentos de la economía argentina estaban bien. Cuando uno miraba superávit fiscal, comercial, PBI versus reservas, tasas de crecimiento, nivel de empleo, se encontraba con cosas interesantes".
Así, este grupo de bancos juntó a los tenedores de bonos y les dijo: "Tienen dos posibilidades: o les hacemos una oferta por menor valor a la que hizo la Argentina o siguen litigando y puede ser que no cobren nunca".
Las etapas son tres, indicó el jefe de Gabinete: "La presentación, que está cumplida, la evaluación y la aceptación. En dos o tres semanas entramos en la segunda etapa, de acuerdo a algunos informes y reuniones, a partir de ahí se hace la evaluación y se va a analizar si es conveniente. Si lo es, se inicia el proceso de aceptación que va a requerir una ratificación por parte del Parlamento".
Como beneficio para el país, Massa subrayó que si se "acepta esta propuesta, por cada $100 que la Argentina toma de bonos que están fuera del canje, los bancos están dispuestos a prestar 25 dólares. Significa que suponiendo que haya una aceptación de $10.000 M, ingresarían u$s2.500 M de dinero fresco".
"El conjunto de las operaciones -continuó- significaría que se podría resolver el tema de su deuda no integrada, que podría resolver el perfil de vencimientos de su deuda, y que en términos prácticos dejaría de pagar vencimientos por entre u$s3.000 M y u$s4.000 M y le ingresarían hasta u$s5.000 millones".
"Desde el punto de vista político es algo muy fuerte para la Argentina, tenemos que estar contentos, no importa si somos o no del gobierno. Me parece importante como país. No es bueno que cuando vayamos con nuestras empresas aparezcan con que le debemos al país o a un grupo de acreedores o que aparezcan dudas", agregó.
Finalmente, concluyó: "Lo importante es que mercado, bancos y tenedores miraron a la Argentina y dijeron que en este contexto de inseguridades el país aparece como una cosa segura y puede tornarse en una cosa previsible. Es una gran apuesta de que la Argentina puede seguir ganando".
A su vez, destacó que hay "una decisión de hacia dónde tenía que ir la Argentina, que venía de cinco años de una tasa de crecimiento muy importante que significaron que dos millones de personas salieran del desempleo e ingresaran al mercado de trabajo, que mucha gente pudiera mejorar el nivel de vida"."Estamos en un punto donde para seguir en este espiral tenemos que trabajar en retoques, en ordenamientos que nos permitan sostener, lo que requiere de más ajustes de detalle fino", aseguró.
En base a estos dichos, el jefe de ministros volvió a hacer la comparación que acostumbra, al decir que Néstor Kirchner tuvo que reconstruir el país como si fuera una casa, mientras que la presidente Cristina Kirchner debe hacer los retoques más finos.
"A Kirchner le tocó la parte de la reconstrucción que más se ve, como cuando hacés una casa y empezás de cero: hizo los cimientos, hormigonó, levantó paredes. Ahora viene la parte de revoques, donde cualquier detalle para bien y para mal se nota mucho", expresó.
Así, explicó que "esto requiere una planificación que tiene dos patas: un país que tenga un fuerte nivel de inversión, pero con una dinámica de distribución del ingreso. Que el crecimiento tenga consecuencia en la macro del país y en la vida de la gente".
El canje de bonos
Ya hablando sobre la reapertura del canje de la deuda, Massa observó que derivó de charlas con un grupo de bancos "con ideas aisladas, que luego se transformaron en ideas comunes, que plantearon que los fundamentos de la economía argentina estaban bien. Cuando uno miraba superávit fiscal, comercial, PBI versus reservas, tasas de crecimiento, nivel de empleo, se encontraba con cosas interesantes".
Así, este grupo de bancos juntó a los tenedores de bonos y les dijo: "Tienen dos posibilidades: o les hacemos una oferta por menor valor a la que hizo la Argentina o siguen litigando y puede ser que no cobren nunca".
Las etapas son tres, indicó el jefe de Gabinete: "La presentación, que está cumplida, la evaluación y la aceptación. En dos o tres semanas entramos en la segunda etapa, de acuerdo a algunos informes y reuniones, a partir de ahí se hace la evaluación y se va a analizar si es conveniente. Si lo es, se inicia el proceso de aceptación que va a requerir una ratificación por parte del Parlamento".
Como beneficio para el país, Massa subrayó que si se "acepta esta propuesta, por cada $100 que la Argentina toma de bonos que están fuera del canje, los bancos están dispuestos a prestar 25 dólares. Significa que suponiendo que haya una aceptación de $10.000 M, ingresarían u$s2.500 M de dinero fresco".
"El conjunto de las operaciones -continuó- significaría que se podría resolver el tema de su deuda no integrada, que podría resolver el perfil de vencimientos de su deuda, y que en términos prácticos dejaría de pagar vencimientos por entre u$s3.000 M y u$s4.000 M y le ingresarían hasta u$s5.000 millones".
"Desde el punto de vista político es algo muy fuerte para la Argentina, tenemos que estar contentos, no importa si somos o no del gobierno. Me parece importante como país. No es bueno que cuando vayamos con nuestras empresas aparezcan con que le debemos al país o a un grupo de acreedores o que aparezcan dudas", agregó.
Finalmente, concluyó: "Lo importante es que mercado, bancos y tenedores miraron a la Argentina y dijeron que en este contexto de inseguridades el país aparece como una cosa segura y puede tornarse en una cosa previsible. Es una gran apuesta de que la Argentina puede seguir ganando".

















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