
Pese al declive pronunciado en el sector financiero en los EEUU, la moneda local se sostuvo por el incremento de posiciones en billetes verdes por la aversión al riesgo.
El dólar se benefició mundialmente de la aversión al riesgo el lunes, aunque el Congreso de los Estados Unidos no pudo aprobar un paquete de rescate, mientras que los mercados bursátiles se desplomaron y las autoridades se vieron obligadas a rescatar bancos en varios países.
El yen japonés subió contra el billete verde, aunque los inversores se deshacían de las operaciones de "carry trade", repagando el yen de bajo costo que le había sido pagado para invertir en activos con rendimiento más alto, pero con mayor riesgo en otros países.
La Cámara de Representantes no logró aprobar un plan para comprar préstamos tóxicos a bancos estadounidenses, diseñado para revitalizar los mercados de préstamo, pero al menos cinco bancos en Gran Bretaña, Bélgica, Rusia, Islandia y Estados Unidos fueron rescatados por las autoridades durante el fin de semana, lo que obligó a hacer grandes inyecciones de efectivo al sistema financiero de parte de los bancos centrales.
"Lo bueno acerca de Estados Unidos es que no hay más bancos grandes que puedan colapsar, ya que la mayoría se ha ido. Los que quedan son demasiado grandes para fracasar", dijo Axel Merk, gerente de cartera del fondo cambiario Merk en Palo Alto, California.
En un momento, el euro cayó más de 2% a un mínimo de 10 día a 1,4301, de acuerdo con datos de Reuters, y cotizó al cierre a 1,4444 dólares, un descenso del 1,1% en el día.
Pero el dólar descendió hasta 104,03 yenes, arrastrado por las acciones norteamericanas. El promedio industrial Dow Jones se hundió más de 700 puntos en un momento, su mayor declive intradía de todos los tiempos.
En la sesión vespertina en Nueva York, el dólar cayó un 1,6% a 104,21 yenes.
El dólar se benefició mundialmente de la aversión al riesgo el lunes, aunque el Congreso de los Estados Unidos no pudo aprobar un paquete de rescate, mientras que los mercados bursátiles se desplomaron y las autoridades se vieron obligadas a rescatar bancos en varios países.
El yen japonés subió contra el billete verde, aunque los inversores se deshacían de las operaciones de "carry trade", repagando el yen de bajo costo que le había sido pagado para invertir en activos con rendimiento más alto, pero con mayor riesgo en otros países.
La Cámara de Representantes no logró aprobar un plan para comprar préstamos tóxicos a bancos estadounidenses, diseñado para revitalizar los mercados de préstamo, pero al menos cinco bancos en Gran Bretaña, Bélgica, Rusia, Islandia y Estados Unidos fueron rescatados por las autoridades durante el fin de semana, lo que obligó a hacer grandes inyecciones de efectivo al sistema financiero de parte de los bancos centrales.
"Lo bueno acerca de Estados Unidos es que no hay más bancos grandes que puedan colapsar, ya que la mayoría se ha ido. Los que quedan son demasiado grandes para fracasar", dijo Axel Merk, gerente de cartera del fondo cambiario Merk en Palo Alto, California.
En un momento, el euro cayó más de 2% a un mínimo de 10 día a 1,4301, de acuerdo con datos de Reuters, y cotizó al cierre a 1,4444 dólares, un descenso del 1,1% en el día.
Pero el dólar descendió hasta 104,03 yenes, arrastrado por las acciones norteamericanas. El promedio industrial Dow Jones se hundió más de 700 puntos en un momento, su mayor declive intradía de todos los tiempos.
En la sesión vespertina en Nueva York, el dólar cayó un 1,6% a 104,21 yenes.
Fuente: Reuters

















No hay comentarios:
Publicar un comentario