
Cuando una avutarda kori en un zoológico de EUA pone un huevo, los cuidadores lo llevan a una incubadora: los halcones, los mapaches e incluso el padre pueden dañarlo. Por lo general, a la madre se le da un sustituto de yeso. Pero en el Zoológico Nacional Smithsoniano, en Washington, D. C., el sucedáneo es de alta tecnología. Mide la temperatura y el movimiento. Al observar la manera en que la madre trata los huevos, los zoológicos esperan mejorar sus métodos de incubación. Esto es vital, ya que el número de estas aves desciende en su natal África. Las amenazas a las koris incluyen la pérdida del hábitat y la cacería. Pero no hay necesidad de matarlas para obtener sus plumas: ahora los zoológicos regalan las que mudan.

















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