Crédito: APAutoridades sanitarias de ese país confirmaron la caída en la propagación del virus, pero anunciaron que la semana pasada se produjo la mayor cantidad de muertes de menores desde que comenzó la epidemia
La propagación del virus de la influenza A en los Estados Unidos descendió durante el mes de noviembre y registra ahora el nivel más bajo de contagios en dos meses, según informó hoy el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC).
El director del CDC, Thomas Frieden, se mostró optimista ante las evidencias de que la pandemia ya alcanzó su punto máximo de propagación y empezó a remitir en noviembre, con la reducción del número de estados afectados a 32, la cifra más baja desde septiembre.
También las consultas médicas relacionadas con síntomas de la gripe por virus A cayeron durante cuatro semanas consecutivas, y las hospitalizaciones y muertes se encuentran en "los niveles típicos del mes de febrero, cuando la gripe estacional llega a su auge".
Según Frieden, esa disminución en los contagios y las mejoras en el proceso de distribución de la vacuna, con 69 millones de dosis entregadas hasta ahora, abrieron una "ventana de oportunidades" para proteger a la población ante la enfermedad.
En concreto, la menor actividad de la pandemia permitirá, aseguró, vacunar a la gente con la antelación suficiente para anticiparse a una posible nueva oleada de gripe A.
"Ha habido un declive de la actividad, pero aún hay mucha gripe circulando. Nos queda tiempo para salir de esto, pero tenemos una oportunidad para proteger a más gente por si el virus resurge en los próximos meses", dijo Frieden en una conferencia telefónica.
Varios expertos, entre ellos miembros del CDC, pronosticaron ya que habrá una tercera oleada de contagios a principios de 2010, cuando los niños vuelvan al colegio tras las vacaciones de Navidad.
Por su parte, Frieden opina que es muy difícil predecir si el virus resurgirá o no, y señaló que los científicos consultados por su agencia están divididos respecto a las posibilidades de que eso ocurra.
El virus de la influenza A, que llegó a los EEUU en abril y desató su primera gran oleada de contagios en verano, contagió a 22 millones de personas en todo el país en los últimos seis meses, y causó 3.900 muertes, unas 540 de ellas de niños.
Pese al descenso en los contagios, el CDC confirmó 27 nuevos fallecimientos de menores de 18 años en la última semana, el ascenso semanal más alto en muertes pediátricas desde que se detectó la pandemia.
Fuente: EFE

















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