Crédito: N/AEl atacante aseguró que no se siente "feliz" tras las agresiones que sufrió el domingo último de parte de hinchas de San Lorenzo, en el clásico ante Independiente, y volvió a poner en dudas su continuidad en el club
En tanto, el intendente de la entidad, Héctor Viesca, asumió su responsabilidad por "fallas de organización", consistentes en no haber impedido la presencia de hinchas en la zona cercana a los vestuarios, donde el futbolista Alejandro "Papu" Gómez fue insultado y escupido.
"Hoy jugar al fútbol no me hace feliz", sostuvo Gómez al hablar por el canal TyC Sports, e insistió en poner en duda su continuidad en el club. Adelantó que hablará con la dirigencia de San Lorenzo para saber "qué es lo conveniente".
"Si me tengo que ir, daré un paso al costado en diciembre y buscaré club", sostuvo Gómez. Asimismo, deslizó otra vez que podría dejar el fútbol, al apuntar que podría "iniciar la facultad y dejar esto porque no me hace feliz".
El futbolista sostuvo que el presidente Rafael Savino fue el único dirigente que lo llamó por teléfono para "apoyarlo en todo". Por su parte, Viesca asumió responsabilidades en cuanto a la seguridad de los futbolistas.
"Hubo una falla de organización, no es ninguna duda, que estaba en este caso a cargo mío, por el cargo de intendente directivo, con respecto a la gente que está en lugares donde no debería estar y que atacan a los jugadores como no se los tiene que atacar", dijo Viesca por radio La Red.
Consideró que el club debe "extremar los controles. Hay que tomar hipótesis de conflicto, que uno no cree que puedan suceder en el futbol, pero es así. Hay que extremar las seguridades hasta su punto máximo".
Sin nombrar a Gómez, evaluó que si un jugador es expulsado "tiene que tener una sanción institucional, no una sanción con escupitajos, gritos y ataques".
Fuente: DyN

















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