
El piloto alemán dijo que conversó cerca de tres horas con su colega brasileño en la clínica de Budapest. El multicampeón será el reemplazo de Massa en el GP de Valencia
El alemán Michael Schumacher interrumpió la preparación de su regreso a la Fórmula 1 para visitar en el hospital de Budapest al brasileño Felipe Massa, piloto al que va a sustituir en Ferrari durante su convalecencia.
"Por fin pude ver a Felipe y me hizo bien", dijo Schumacher, quien apareció junto al ex jefe de Ferrari Jean Todt en el hospital militar de la capital húngara.
A pesar de estar permanentemente informado sobre el estado de salud del piloto brasileño "es mejor hacerse uno mismo un cuadro de la situación", dijo el siete veces campeón mundial, que se retiró en 2006 y regresará a los circuitos el 23 de agosto en Valencia.
Ante la prensa que lo esperaba a la salida de la clínica, Schumacher se mostró muy sorprendido por la evolución de Massa a sólo una semana del grave accidente. "Estuvimos unas tres horas juntos y conversamos. Estoy realmente contento y muy aliviado", dijo el piloto alemán.
Schumacher dio el viernes sus primeras vueltas de entrenamiento a bordo de un bólido de 2007, ante la prohibición a los equipos de hacer tests con coches actuales.
"Siento músculos que ya no me acordaba que existían, sobre todo en el cuello. Estaba claro que después de tanto tiempo el primer día de ensayos no iba a ser tan sencillo. Estoy ansioso por ver qué depararán los próximos días", agregó.
En tanto, el médico de Massa, Dino Altman, dijo que el piloto de 28 años se recupera bien y se alegra de poder volver a casa. El brasileño será dado de alta mañana y viajará a su casa en Sao Paulo en un jet privado.
"No hay ninguna prisa para volver a correr", dijo hoy Altman. "Lo más importante es que se recupere completamente en un ambiente estable".
Massa se estrelló contra un muro de neumáticos durante la clasificación del Gran Premio de Hungría el pasado sábado, después de sufrir un violento golpe en la cabeza con un objeto metálico, cuando corría a 240 kilómetros por hora.
El impacto, que puso en riesgo su vida, le produjo fractura de cráneo y contusión cerebral, por lo que tuvo que ser operado. Después de estar unos días en coma inducido, fue despertado y retirado luego de la sala de cuidados intensivos del hospital húngaro.
Los últimos exámenes revelaron que el piloto no sufrió daños cerebrales ni perdió la visión del ojo izquierdo, como se temía. Ahora ya puede comer normalmente, caminar por la sala del hospital y conversar con normalidad.

















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