Estados Unidos debate acaloradamente el plan de salud del presidente. Tanto defensores como opositores entraron en una lucha que no ahorró agresiones, escupitajos e intimidacionesEl plan de salud de Barack Obama, que declara una cobertura universal y la reducción de costos de la prestación médica, está pendiente de aprobación legislativa. Pero la mayoría de los republicanos lo resisten, y a ellos ya se suman varios demócratas con dudas.
John Dingell, diputado de Michigan, sufrió el sabotaje de una conferencia y además tuvo que lidiar con una amenaza: un muñeco con su cara fue colgado de una horca. "No me van a intimidar", dijo el parlamentario, de 83 años.
“Creo que hay gente fabricando y organizando esta ira", dijo el vocero presidencial, Robert Gibbs. El funcionario identificó a grupos conservadores y a ejecutivos de compañías aseguradoras de salud como algunos de los supuestos responsables de esas maniobras.
Coincidiendo la titular de la Cámara de Diputados, la demócrata Nancy Pelosi, habló de "grupos nazis".
"Esta es una reforma diabólica", fustigó ayer la ex aspirante republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin en Facebook.
Pero Obama continua defendiendo el plan. “Hay críticos que propagan rumores descabellados e información errónea para desbaratar la reforma del sistema de salud. Mientras nos acercamos a una verdadera reforma, los defensores del statu quo en Washington están cada vez más feroces en su oposición", dijo Obama sin dar nombres.
El problema
Millones de norteamericanos no están asegurados o sus seguros son insuficientes por causa de costos médicos en ascenso: 47 millones de norteamericanos - incluyendo casi 9 millones de niños - no tienen seguro, sin que se vislumbre que esta tendencia vaya a bajar.
Los costos de los cuidados médicos crecen a ritmo desmedido: las primas del seguro médico se han incrementado 4 veces más rápido que los salarios durante los últimos 6 años.
Se gasta poco en prevención y salud pública. Los Estados Unidos debe enfrentar a las epidemias de la obesidad y enfermedades crónicas, así como a nuevas amenazas de gripe pandémica y bioterrorismo. Y sin embargo, a pesar de todo esto, menos de 4 centavos de cada dólar destinado a cuidados médicos se gasta en prevención y salud pública.
El plan de Obama
El programa defiende una cobertura para todos, incluyendo los 47 millones de personas que se encuentran fuera del sistema. Además, se pretende estipular por ley que ningún norteamericano sea rechazado por ningún plan de salud debido a condiciones de enfermedad o bien preexistentes, que haya cuidados preventivos, de maternidad y de salud mental. Subsidios por decreto, papeleo simplificado y costos médicos estrictamente controlados, fácil inscripción, transferibilidad y elección, y cobertura obligatoria de niños, además de controlar a los prestadores del servicio.

















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