
El hombre, de origen surcoreano, tenía la cuenta abierta con un apodo, pero como no recordaba su verdadero nombre, nunca pudo usarla. Ahora el dinero quedará en las arcas del Estado
Un mendigo surcoreano incapaz de rehacer su vida al no recordar su verdadero nombre murió en la miseria, a pesar de ser titular de una sustanciosa cuenta bancaria.
El hombre, que se cree tenía 56 años, falleció el mes pasado como consecuencia de un cáncer, dejando unos 100.000 dólares en una cuenta bancaria abierta en 1993 con el apodo de Na Hae-Dong.
La cuenta fue inmovilizada durante meses tras la entrada en vigor de una ley que prohibía la posesión de cuentas bancarias con nombres falsos, como una de las medidas para luchar contra la corrupción.
Posteriormente se levantó esta restricción a condición de registrarse con un nombre real, algo que Na no podía hacer.
"No recordaba su nombre real o dónde nació. Tratamos de identificarle", aseguró por teléfono Yoo Joon-Soo, funcionario en el distrito de Yongbong, en la ciudad de Gwangju, suroeste del país.
El hombre recogía chatarra y dormía bajo unos plásticos antes de trasladarse en 2007 a un refugio.
"Solía decir que quería utilizar los ahorros para comprarse una casa", aseguró Yoo. Sin embargo, nunca pudo retirar su dinero, que ahora acabará en las arcas del Estado.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario