
La birmana Suu Kyi prestó declaración ante un tribunal que la juzga por haber violado su arresto domiciliario. La opositora podría ser condenada a cinco años de prisión, cuando dentro de pocos días finalizaba otra condena
La líder opositora brimana Aung San Suu Kyi prestó hoy declaración ante el tribunal de Rangún, donde está siendo enjuiciada bajo la acusación de haber violado las condiciones de su último arresto domiciliario, que comenzó hace seis años.
Por primera vez, la premio Nobel de la Paz se pronunció sobre la visita prohibida que recibió -a principios de mayo en su casa- del norteamericano John William Yettaw.
En presencia de unos 40 diplomáticos extranjeros, invitados por segunda ocasión a observar el desarrollo del juicio, Suu Kyi aseguró que no tenía idea de lo que quería el norteamericano, que llegó a nado por el lago Inya a su casa el 3 de mayo, donde permaneció dos días, para alejarse nuevamente a nado.
"Me senté y hablé con él", dijo Suu Kyi, agregando que no sabía cuáles eran las intenciones del misterioso visitante. A la pregunta de si había avisado a las autoridades de la presencia del norteamericano en su casa, contestó "no".
La líder opositora respondió diez preguntas durante unos 30 minutos en el tribunal especial instalado en la cárcel de Insein, en las afueras de Rangún. A la sesión de este martes asistieron también 35 periodistas, todos de nacionalidad birmana, aunque unos 15 de ellos trabajan para agencias de noticias extranjeras.
"Me alegro del apoyo del mundo exterior", dijo Suu Kyi al término de la visita dirigiéndose a los diplomáticos. El juicio, que comenzó la semana pasada, continuará este miércoles. En caso de ser declarada culpable, puede ser condenada a cinco años de prisión.
Fuente: DPA

















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