
La mujer española deberá indemnizarlo con 100 mil euros por las secuelas psicológicas que sufrió y no podrá acercarse a él durante cinco años La Audiencia de Barcelona condenó a siete años de prisión a una mujer que en 2002 violó a su hijo, que entonces tenía 11 años, tras discutir en su domicilio de Sabadell.
Además, deberá indemnizar con 100.000 euros al chico por las secuelas psicológicas que sufrió y no podrá acercarse a él durante cinco años.
Los hechos ocurrieron una noche de mediados de abril de 2002, después de que la acusada, María Teresa P.P., y su hijo mantuvieran una fuerte discusión.
El niño se fue a su habitación, su madre entró a medianoche creyendo que su hijo dormía, se metió en su cama y lo violó, según publica el portal español Adn.
Un año después, cuando el menor vivía con su padre y con la actual pareja de éste, el chico explicó lo ocurrido, tanto la agresión sexual como el incendio que se produjo en casa de su madre pocos días después.
Los psicólogos justificaron la tardanza en base a "un intenso sentimiento de culpabilidad y vergüenza", pues el chico estaba "emocionalmente muy afectado por la relación aversiva" que tenía con su madre.
La mala relación con la acusada y los abusos que sufrió derivaron en problemas psicológicos, como aislamiento social, dificultad de aprendizaje por falta de atención y altos niveles de ansiedad. Los especialistas dieron total credibilidad al relato del chico, que tuvo que seguir un tratamiento psicológico.
En cambio, la Sección Vigésima no creyó la versión de María Teresa P.P., quien, durante el juicio, aseguró que era imposible haber abusado de su hijo porque en esa época tenía la pierna escayolada. La Sala recuerda en la sentencia que la mujer no presentó ningún informe médico al respecto.

















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